¿Quién le tiene miedo a Virginia Woolf?
- 1 sept 2024
- 1 Min. de lectura
🗓️ 9 al 19 de octubre
⏰ mi a sá 19.30 hrs.
📍 TNCH Teatro Nacional Chileno. Morandé 25, Santiago.
🎟️ Valor: $8.000 Entrada general / $5.000 Estudiantes, tercera edad / $3500 Estudiantes y funcionarios UChile (Presentando TUI)* / $4000 Personas con discapacidad (Presentando credencial)*

Marta, Jorge, Nick y Honey son dos matrimonios. Jorge cuenta con una vasta carrera como académico y Nick se incorpora recientemente al oficio. Ambas parejas se encontrarán en la bienvenida que se organiza para recibir a los nuevos y más jóvenes intelectuales.
La velada estará atravesada por las aspiraciones, deseos y objetivos de cada uno de los cuatro personajes, quienes —en medio de una fiesta muy particular— pondrán en juego el presente y futuro de sus vidas a través un juego incesante y frenético que mezcla ficción y realidad.
Escrita originalmente por Edward Albee, “Quién le tiene miedo a Virginia Woolf” es una obra que se caracteriza por su violencia, en su contenido y en su forma, muy propia de la vida actual. El autor escoge estos elementos dada la aparente tranquilidad de un mundo de intelectuales que se contrasta con las exacerbadas pasiones humanas.
Dirección: Cristian Keim | Dramaturgia: Edward Albee| Traducción: Pilar Serrano| Elenco: Daniel Alcaíno, Trinidad González, Nicole Vial, Felipe Zepeda| Diseño escenografía y vestuario: Pablo Núñez | Composición musical: Alejandro Miranda | Diseño de iluminación: Kristian Orellana | Asistencia de dirección: Catalina Rozas | Realización escenográfica: Ricardo Gutiérrez| Realización de vestuario: René Riegga y Olivia Bustos |Producción: Teatro Nacional Chileno | Fotografía: Felipe PoGa| Diseño gráfico: Alonso Morales| Teaser: Sebastián Carez-Lorca|








Hola amigos, les voy a contar una historia un poco diferente. Soy profesor y después de corregir exámenes todo el día necesito desconectar la mente. Una noche encontré 1win casino casi por casualidad. Lo que más me gusta son las slots con buenos bonos. Pongo apuesta fija y me relajo viendo girar los rodillos. El error más grande fue cuando activé un bono grande y, por pura ansiedad, empecé a subir la apuesta pensando que iba a seguir ganando. La máquina se puso fría y en pocos minutos desapareció todo. Ese día entendí que la ansiedad y el juego no combinan. Hoy tengo reglas claras: sesiones cortas, apuesta fija y siempre salgo mientras estoy de buen ánimo. De esta forma…