“La Trágica Agonía de un Pájaro Azul”

del 29 de junio al 23 de julio

Compañía La Niña Horrible explora en las imposiciones de la sociedad a las mujeres

-Luego de los éxitos de “Sentimientos”, “Historias de Amputación a la Hora del Té” y “En el Jardín de Rosas”, la joven compañía vuelve a la carga con “La Trágica Agonía de un Pájaro Azul”, en el Teatro Camilo Henríquez.

-La dramaturga Carla Zuñiga y el director Javier Casanga utilizan la comedia negra, y el travestismo, para hablar de la historia de Nina y las exigencias sociales impuestas al género femenino.

Nina es una cuarentona que vive con su madre y quiere suicidarse porque es una fracasada: no ha cumplido con los estándares de éxito que rigen socialmente a las mujeres. Es fea, sin hombre que la ame, fue madre, pero su hija murió. Ella protagoniza “La Trágica Agonía de un Pájaro Azul”, cuarta entrega de la compañía La Niña Horrible fundada por la dramaturga Carla Zúñiga y el director Javier Casanga, que se estrenará el 29 de septiembre en el teatro Camilo Henríquez.

Sus anteriores puestas en escena son “Sentimientos”, “Historias de Amputación a la Hora del Té” y “En el Jardín de Rosas”, todas marcadas por la comedia negra y el uso del travestismo actoral para tensionar lo femenino y masculino.

“La Trágica Agonía de un Pájaro Azul”, financiado por el Consejo Nacional de la Cultura y Las artes FONDART, está basada en el texto “Buenas Noches, Mamá”, de Marsha Norman, y nuevamente la protagonista es una “niña horrible”, una mujer que ha sido anulada toda su vida por no haber alcanzado los estándares de éxito rigen la vida de una mujer, como por ejemplo, ser madre, tener una familia, tener un hombre que la ame, ser independiente de la madre, ser profesional, etc, y que por primera vez decide tomar una decisión propia, suicidarse, tomando conciencia del sin sentido del sistema y del sin sentido de la vida. “Es una comedia negra que habla de la muerte, la soledad, la maternidad, el fracaso, pero siempre desde la ironía y el grotesco”, precisa Carla.

La dramaturga comenta que el nuevo montaje nace a partir de sus inquietudes con respecto a las ficciones construidas sobre el género, “particularmente en esta obra sobre la idea de éxito y fracaso que rigen las vidas de las mujeres, y cómo la protagonista consigue por fin liberarse de todo aquello que parecía ser lo equivocado”.

Sobre el uso de la comedia negra para hablar de situaciones dramáticas, Javier Casanga precisa que “el lenguaje que tiene este humor un tanto sombrío, enfrenta al espectador a estas relaciones humanas absurdas de los roles encarnados, y el espectador se puede más o menos identificar y le puede resultar más o menos risible aquellos sucesos que le son más familiares o más cercanos. La comedia negra siempre va a tener un grado de peligrosidad, dependiendo de la susceptibilidad de cada espectador”.