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En esta sección:

Álvaro Rudolphy y sus compañeros de elenco se reencontrarán en el cine

Iván Zamorano es tentado por el cine

"Taxi para 3" gana dos premios en el Festival de La Habana

El público español apoya la película "Negocio redondo"

El cine local regresa a Huelva y La Habana

FONDART:
El cine llega rodando al campo

Leonor Benedetto, la otra mujer fuerte de la película "Time's up"

Francisco Reyes en Subterra: el héroe de la mina

Tres cintas chilenas en Huelva

Viña del Mar trae películas esperadas

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Aplausos y pifias en el triunfo de "Taxi para 3"

Lubbert: premio es reconocimiento al cine chileno

"Taxi para tres" ganó Festival de Cine de San Sebastián

"Negocio redondo" abre Valdivia

Una historia de locos

La fórmula chilena para crear una industria fílmica imita a leyes extranjeras

Andrés Wood Exhibe Hoy "La Fiebre del Loco"

Desempolvando una joya del cine chileno

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Mayo - Agosto del 2001:

"Taxi para Tres", a la Competencia de San Sebastián

Polémico Filme Pone a Prueba la Tolerancia Chilena

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Historietista Colabora en Cinta de Vampiros

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Con Competencia de Largometrajes Vuelve Festival de Cine de Valdivia

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Enero - Abril del 2001:

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El cine chileno define su nuevo calendario

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Cine Chileno 2001

¡J! Vea también reportajes de Cine Chileno publicados durante:

Agosto - Diciembre 1999 | Enero - Abril 2000 | Mayo - Agosto 2000 | Septiembre - Diciembre 2000 | Enero - Abril 2001 | Mayo - Agosto 2001

 

 

 

19/12/01, El Mercurio

"AMORES DE MERCADO":
Álvaro Rudolphy y sus compañeros de elenco se reencontrarán en el cine

Rodrigo Miranda

Tras terminar las grabaciones de "Amores de mercado", el actor Álvaro Rudolphy no tendrá las vacaciones inmediatas que su agotador doble rol en la teleserie de TVN merecería. En enero se embarcará en un nuevo proyecto: "Sexo con amor", la segunda película del director y actor Boris Quercia.

Y en esa cinta continuará trabajando con varios de sus compañeros de elenco de "Amores de mercado". Sigrid Alegría, Catalina Guerra, Francisco Pérez-Bannen y Patricia López también aprovecharán el descanso televisivo para incursionar en el cine.

Aunque el rodaje comenzará el 11 de marzo, durante enero el reparto se concentrará en un arduo período de ensayo guión en mano. "Antes de filmar prepararemos toda la película como si fuera una obra de teatro", explica Quercia. "Ocuparemos el mes completo en ensayar cada personaje para que en marzo sólo nos preocupemos del rodaje".

El rol de Rudolphy en "Sexo con amor" será el de un apoderado de un cuarto básico que asistirá a una reunión con la profesora jefe (Sigrid Alegría) para debatir sobre la educación sexual de sus hijos. A la reunión, también asistirán otros padres del curso (Patricia López, María Izquierdo y Catalina Guerra), personajes que se enfrentarán a diversos dilemas sexuales que darán pie a infidelidades matrimoniales.

Calificada como una "comedia erótica", la película incluirá escenas de cama y desnudos. Con un presupuesto de US$ 300.000, no se realizará en formato digital como "LSD", la anterior película de Quercia. Esta vez el director intentará rodar directamente en 35 milímetros.

Los otros planes

"Sexo con amor" no es el único proyecto de Álvaro Rudolphy para el próximo año. En televisión, trascendió que TVN quiere contar a toda costa con el protagonista de "Amores de mercado" en la segunda producción dramática de 2002, lo que postergaría un posible "año sabático" del actor.

Cercanos al área dramática aseguran que todas las alternativas de guión que tiene en carpeta la directora Eugenia Rencoret siguen la misma fórmula de la actual teleserie: historias urbanas y un protagonista fuerte que requeriría de un rostro probado, como Rudolphy.

Otra baja circense

A la fecha, la primera teleserie de TVN para el 2002 inspirada en la vida de un tradicional circo chileno cuenta con bajas en el elenco. Francisco Reyes se tomará un año sabático televisivo en el que priorizará su rol protagónico de minero en la película chilena "Subterra", de Marcelo Ferrari. La actriz Blanca Lewin también privilegió el cine y optó por su papel en el filme "Sangre eterna", a cargo del joven director Jorge Olguín.

A estos alejamientos ahora se suma la partida de Héctor Noguera, quien interpretó al personaje de William Clarke en "Pampa ilusión". El actor se dedicará exclusivamente a las tablas, para preparar las celebraciones del décimo aniversario de su grupo Teatro Camino, compañía independiente donde ha montado obras como "Ejecutor 14" y "Home".

18/12/01, El Mercurio
PELÍCULA CHILENA:
Iván Zamorano es tentado por el cine

Diez minutos. Eso es lo que duraría el debut en el cine del futbolista Iván Zamorano. La película se llama "Azul y blanco" y será la ópera prima del joven realizador local Sebastián Araya.

"Es casi un favor de Zamorano. Tiene la mejor disposición para participar, porque le interesa el tema de la película y por la amistad que mantiene con Juan Pablo Sáez, uno de los protagonistas", dice el productor de la cinta Carlo Bettin. Y agrega: "No hemos firmado contrato todavía, pero no por un factor económico. El problema es su disposición de tiempo".

Historia de amor
Según explica el equipo realizador, el filme será una suerte de "Romeo y Julieta" ambientado en el mundo de las barras bravas del fútbol. ¿Presupuesto? US$200.000.

En el elenco están contemplados Juan Pablo Sáez, quien interpretaría a un miembro de Los de Abajo, y Tamara Acosta, en el rol de una integrante de la Garra Blanca. Daniel Muñoz y Pablo Macaya también figuran el reparto.

Según el guión, el delantero del equipo mexicano América se interpretaría a sí mismo. Si bien se trata de un papel pequeño, será un rol clave en la trama. "Su sabiduría y espíritu de lucha permitirán que termine el enfrentamiento entre los dos bandos", dice Bettin.

Por la ocupada agenda del futbolista, el equipo de producción planea grabar sus escenas en México y luego incorporarlas a la película.

El director Sebastián Araya, quien no se referirá a la participación de Zamorano hasta que se firme el contrato, explica que la película tendrá una estética urbana y marginal.

El rodaje debe comenzar en febrero próximo y se hará en formato Súper 16, que luego se ampliará a 35 mm. Coproducida por Cinecorp, el propio Sebastián Araya y la empresa Sahara Films, la cinta tendrá como objetivo convertirse en "un homenaje a las barras bravas".

Las locaciones serán poblaciones de la capital: "Mostraremos un Santiago sucio", dice Araya. Y, a pesar de que no se aludirá a barrio alguno, las tres poblaciones que aparecerán - una azul, otra blanco y, finalmente, una neutral- deberán recordar a cualquier barrio marginal santiaguino. Otros escenarios de la acción serán el sector de La Vega, el barrio Concha y Toro y el Estadio Nacional.
Futbolista y casi actor

No es primera vez que Iván Zamorano recibe una oferta para participar en una película chilena.

En 1999, el realizador Miguel Littin le propusó un papel en su cinta "Tierra del fuego", escrita por Luis Sepúlveda y basada en una historia de Francisco Coloane.

Al final, el filme tuvo entre sus protagonistas al español Nacho Novo, al cubano Jorge Perugorría y la italiana Ornella Muti, quien viajó al sur del país para filmar sus escenas. Sin embargo, "Bam Bam" Zamorano no aceptó la invitación.

¿Por qué? Sus compromisos futbolísticos de esa época en el Inter de Milán y el rol - de jefe indígena ona- que Littín le había reservado en la cinta.


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14/12/01, El Mercurio
"Taxi para 3" gana dos premios en el Festival de La Habana

Buen año para el cine chileno. Buen año para Orlando Lübbert. Y buen momentopara cerrar una temporada cargada de buenos sabores, dos nuevos premios se agregan al palmarés de "Taxi para 3". La cinta obtuvo ayer dos de los galardones del Festival de Cine de La Habana.

La película, que ya conquistó en España la Concha de Oro del Festival de San Sebastián, ganó el Tercer Premio Coral a la Mejor Película y el Premio al Mejor Guión. El miércoles pasado la prensa extranjera ya le había entregado una mención especial del Premio Glauber Rocha.

¿Valen la pena estos premios? En rigor, no tanto. El propio Orlando Lübbert lo explica en una frase: "Ya casi no nos conviene participar en festivales". Y agrega: "Haber ganado San Sebastián nos juega en contra en la dinámica interna de los jurados que ven nuestra película con el antecedente de haber recibido ya un premio importante".

El Gran Premio Coral a la mejor película, en tanto, se lo adjudicó Argentina con la cinta "La ciénaga", de Lucrecia Martel, mientras la mexicana "Perfume de violetas", de Maryse Sistach, obtuvo el segundo puesto del certamen.

Como mejor opera prima fueron escogidas la cinta uruguaya "25 watts", de Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll, y la cubana "Nada", de Juan Carlos Cremata Malberti.

Problemas de presupuesto

Paradójicamente, Lübbert no estaba en Cuba para recibir el premio. El director regresó a Chile el sábado pasado, después de participar en los primeros cinco días del festival, gracias a gestiones de la Cancillería. El realizador no pudo quedarse porque debía pagar por su cuenta el resto de la permanencia.

Que el director haya regresado también obedece a su trabajo. Por estos días está ocupado en tres frentes: vender "Taxi para 3" a otros países, conseguir coproductores para su próximo proyecto "Julia la fugitiva" y ayudar a Cristián Galaz en el guión de "Pisagua".

El resto de la delegación chilena en Cuba también obtuvo distinciones, aunque todas anexas al festival. El documental "Estadio nacional", de Carmen Luz Parot, recibió el Premio Sául Yelín, que concede el Comité de cineastas latinoamericanos . Y "Bastardos en el paraíso", recibió un premio especial de la Universidad de La Habana.

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19/11/01, El Mercurio
FESTIVAL DE HUELVA:
El público español apoya la película "Negocio redondo"

LAURA BLANCO

Laura Blanco
HUELVA, ESPAÑA.- "Divertida", "fresca" y "sencilla" fueron algunos de los calificativos que los críticos y el público del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva dedicaron a "Negocio redondo", película chilena con la que el debutante Ricardo Carrasco representa a Chile en la sección oficial del certamen.

La cinta costumbrista tuvo ayer la fortuna de ser la primera en este festival, que comenzó el 17 de noviembre, en recibir aplausos durante su exhibición, al tiempo que la proyección estuvo salpicada de risas, aunque no en los momentos que el director esperaba, según confesó sorprendido.

"Negocio redondo" - que se estrenará en Chile la próxima Semana Santa- , es el debut en la ficción de Carrasco, quien se dedicó durante quince años al documental. La cinta narra una historia real que le contó un amigo en un bar: tres amigos que intentan hacer dinero rápido comprando mariscos en la costa para venderlo en Semana Santa. De ahí, la fecha de su estreno.

A pesar de la dificultad lógica para entender los giros lingüísticos chilenos del público español, los asistentes a la sala coincidieron en subrayar la cercanía y universalidad de la historia. "En el fondo, habla de gente normal y de su preocupación constante por buscar dinero", destacó Carrasco.

El director recordó que en una exhibición previa en Europa del Este le sorprendió que los húngaros también se rieran, a pesar del idioma. Carrasco explicó que las situaciones que se muestran en la cinta se pueden dar en las nuevas Repúblicas del Este. "La primera posibilidad de distribución en Europa Oriental es en Hungría", adelanta.

En Huelva, la interpretación de los actores Sergio Hernández, Luis Dubo y Emilio García fue uno de los puntos destacados por la crítica. Al respecto, Carrasco reconoció que una de las claves del buen nivel de la actuación radica en que llevaba seis años hablando con los intérpretes sobre el guión.

Hasta el momento, las cintas favoritas del certamen son la uruguaya "En la puta vida" y la comedia colombiana "La pena máxima", que sorprendió en un festival donde ese género no es frecuente.

Aunque la crítica y el público no la han respaldado, la venezolana "Una casa con vista al mar" parece gozar del favor de la organización, por la profusa publicidad que tiene. Se espera con expectación la proyección de mañana de la argentina "Rosarigasinos", ya que tiene en su reparto a los destacados actores Federico Luppi y Ulises Dumont.

El resto de las cintas en concurso que quedan por ver son la española "Arderás conmigo", la hispanoargentina "El lado oscuro del corazón 2", la mexicana "Otilia" y la puertorriqueña "12 horas".

Estreno de Littin

Miguel Littin eligió el Festival de Huelva para estrenar ayer su nuevo trabajo: "Crónicas palestinas", un documental testimonial sobre la vida cotidiana en los territorios palestinos. El director, de origen palestino, estaba en esa zona en mayo pasado buscando locaciones para su próxima película, "La última luna", cuando decidió registrar más en profundidad - a modo de diario de viaje- todo lo que veía.

"La responsabilidad de todo cineasta y de todo hombre comprometido es estar donde duelen los problemas", dijo a la prensa en Huelva. "Cuando la situación lo requiere, me gusta recurrir al documental. Lo mismo hice cuando rodé "Acta general de Chile"", dijo, aludiendo a otra de sus cintas, que también se proyecta en Huelva.

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17/11/01, La Tercera.

El cine local regresa a Huelva y La Habana
Negocio Redondo, película del director Ricardo Carrasco, representará a Chile en la competencia del 27º Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, que se inicia hoy en esa ciudad española. Encabezando el contingente de filmes y artistas locales estarán la actriz Tamara Acosta, como jurado de la muestra, y el escritor, cineasta y sico-mago Alejandro Jodorowsky, quien será homenajeado con una retrospectiva de su obra fílmica.
También viajó a Huelva el director de Taxi Para Tres, Orlando Lübbert, para participar en el Foro de Coproducción Audiovisual del certamen, donde buscará socios para su próximo filme, Julia La Fugitiva.

Taxi Para Tres será exhibida hoy como candidata chilena al Goya, mientras Miguel Littin presentará su documental Crónica Palestina. Los Caminos de la Ira (2001). La presencia chilena incluye, en segmentos paralelos, el paso de Caluga o Menta y Amnesia, de Gonzalo Justiniano; La Frontera, de Ricardo Larraín, y Acta General de Chile, de Littin.

En tanto, ocho películas nacionales irán al 23º Festival de Cine de La Habana, que se inicia el 3 de diciembre. Taxi Para Tres, La Fiebre del Loco, de Andrés Wood; Bastardos en el Paraíso, de Luis Vera; y Te Amo (Made in Chile), de Sergio Castilla, competirán por el premio Coral. Un Ladrón y su Mujer, de Rodrigo Sepúlveda, participará en la sección Operas Primas. La nómina incluye los documentales El Caso Pinochet, de Patricio Guzmán; En La Cuerda Floja, de Germán Liñero, y Estadio Nacional, de Carmen Luz Parot.

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24/10/01, El Mercurio.
FONDART:
El cine llega rodando al campo

Al más puro estilo "Perros de la calle". Un grupo de cinco estudiantes de arquitectura se movilizan por la Cordillera de la Costa. Una furgoneta de 1995, un proyector cero kilómetro y una infinidad de cables son los implementos que necesitan para poner en marcha el "Módulo Sensorial Itinerante", nombre artístico de un proyecto que consiste en llevar gratis cine chileno a zonas rurales donde no existe.

Para comenzar postularon a un Fondart Regional: obtuvieron el 80% de lo que pidieron. Por eso su primera actividad no fue salir de inmediato a la calle con el telón y las películas, sino conseguir el resto del dinero que hacía falta.

Aunque este colectivo de amigos llamado "organización elcinevino" no eran inexpertos en la materia - ya habían proyectado películas en Santiago- no calcularon bien: se quedaron cortos.

"Nunca habíamos hecho un proyecto de más de $6,5 millones", se excusa Waldo Urquiza, uno de los integrantes del grupo. El resto del dinero salió de la federación de estudiantes de su universidad y del BancoEstado.

Su primera experiencia fue el 20 de octubre en San Gabriel. No se detendrán hasta el 30 de diciembre, en la localidad de Navidad. Su objetivo es llegar con cine a 12 localidades; entre otras, el Cajón del Maipo, Pomaire y Chiñihue. Todas, pese a estar a menos de 150 kilómetros de Santiago, no cuentan siquiera con una sala de cine.

¿Las películas? Todas chilenas. Las ya antiguas "El desquite", "Historias de fútbol" y "El chacotero sentimental". Y otras nuevas, como "Taxi para 3" y "La fiebre del loco", sólo cuando salgan de cartelera.

Lo de las películas chilenas responde a dos razones. Es más fácil conseguir los permisos de los directores para exhibir sus películas y con ellas cumplen un requisito básico: que las alrededor de 300 personas que asisten a cada función no tengan que leer subtítulos.

Llegar a estos lugares tiene, además para ellos, otra ventaja práctica. Como estudiantes de arquitectura su idea es intervenir un espacio público de tal manera que toda la población se vea afectada: "Si lo hacemos en San Bernardo que tiene 20 plazas el efecto no es el mismo que si vamos a un pueblo que tiene una. La idea es que se arme casi un pequeño circo alrededor", remata Mathías Jacob.


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22/10/01, El Mercurio.
SE ESTRENA EL JUEVES:
Leonor Benedetto, la otra mujer fuerte de la película "Time's up"

FERNANDO ZAVALA

FERNANDO ZAVALA

La presencia de Leonor Benedetto como protagonista de la película "Time's up", de Cecilia Barriga - que se estrena el jueves- , es un asunto de amistad. "Ésa es historia vieja", dice al teléfono desde Buenos Aires.

Ambas se conocieron a comienzos de los 90 en medio de un curso de dirección cinematográfica con Pilar Miró. "Desde ese momento sentí que nos convertiríamos en amigas, lo que ocurrió, y que íbamos a intervenir en nuestros respectivos proyectos", afirma.

Y es que no fue el dinero lo que atrajo a esta actriz al proyecto. "Yo todavía no he ganado un peso con la película. Pero hay otras razones por las que uno hace las cosas. En el caso de "Time's up", sentí que tenía que hacerla y lo del presupuesto pasó a segundo plano", señala esta actriz, famosa en Chile por su participación en teleseries como "Rosa de lejos" (1979).

Farsa y tragedia
Según ella, la recompensa de su actuación ha sido en prestigio. Su rol de la doctora Rebecca Kaplan - que a bordo de una casa rodante recorre las calles de la ciudad de Nueva York, dando terapia a una gama diversa de personajes- la hizo ganadora del premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cine de Amiens de 2000 - en el que la película se llevó el trofeo máximo- y su paso por otros certámenes ha sido auspicioso. Benedetto no cree que los atentados sufridos por esa ciudad - que se muestra hermosa e imponente- hayan influido en el jurado para ayudar a ganar dos premios en el Festival Internacional de Cine y Video Independiente de Nueva York.

"La película también tuvo premios en otros países. Es probable que a los neoyorkinos les haya tocado en algún lugar del corazón que ahora tienen tan lastimado, pero creo que está haciendo su camino independientemente de todo aquello", señala.

La actriz resalta otro elemento: se plantea el tema de los desaparecidos, pero con un toque irónico y humorístico. "Ese es uno de los grandes logros del filme", comenta. "Mezcla con mucha fluidez la farsa y la tragedia. Es, además, algo muy valiente. Cada creador tiene su manera de expresarse y de referirse a determinados temas. "La vida es bella" tocó de manera cómica el tema de los campos de concentración y nadie supuso que podía tratarse así", comenta la actriz.

Finalmente, Benedetto se sorprende al enterarse que recién en agosto de este año se estrenó la película, aún en cartelera, "Un lugar en el mundo" (1992), de Adolfo Aristaraín, en la que interpreta a una monja muy liberal.

"¡La ven por primera vez, qué bárbaro!", exclama sorprendida. "Qué bueno que ambas coincidan, a veces los actores no tenemos esas buenas noticias. Yo he intervenido en un montón de películas que no me interesan, pero estas dos son muy queridas por mí. Eso significa que a lo mejor tengo que considerarme una afortunada", puntualiza.

Hija de la TV

Si Leonor Bendetto tuviera que elegir un medio en el que se siente más cómoda es la pantalla chica: "A mí me gusta mi profesión, me gustan todas sus expresiones, pero es evidente que yo soy una hija de la televisión", afirma.
De hecho, la mayor parte de su carrera se encuentra ahí y en el último tiempo Leonor ha derivado en la creación de proyectos propios. Actualmente es la creadora, directora y productora de un proyecto que está preparando y que consiste en una serie documental de carácter histórica llamada "Querida Leonor".

 

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12/10/01, El Mercurio.
Francisco Reyes en Subterra: el héroe de la mina
Marcelo Simonetti
El Mercurio
Viernes 12 de Octubre de 2001
Vuelve Baldomero Lillo. Vuelven los Cousiño. Vuelven los mineros del carbón. Llegan todos juntos dentro de un filme que irrumpe con etiqueta de gran producción. Se trata de una de las apuestas de la productora Nueva Imagen, que comenzará a rodarse en enero y tiene como protagonista a Francisco Reyes. Una historia chilena, como pocas, que adelantamos en estas páginas.
Marcelo Simonetti

Marcelo Ferrari tiene un pequeño aro celeste en la oreja izquierda y mueve las manos al hablar. No pasa de los 40 años y viste informal. Polera, jeans, zapatillas. Su oficina, en la calle Holanda, es pequeña y remite más a la de un estudiante universitario coque- teando con el caos que a la de un director de cine. En ese espacio reducido, en el que hay algunas fotografías de Ferrari y los suyos, además de unos afiches de las películas que ha dirigido ­Juan Fariña y El encierro­, ha surgido buena parte del proyecto que lo tiene, por estos días, vuelto de cabeza.

­Espero que Baldomero Lillo me autorice a hacer lo que quiero ­dice Ferrari­. La idea mía es hacer algo fuerte y confío que la relación que tengo con él, sólida, no se va a resquebrajar. En el peor de los casos, supongo que fruncirá el ceño, pero a la larga estará de acuerdo conmigo.

Cuando termina de pronunciar su frase, uno supone que el espíritu de Baldomero Lillo irrumpirá en el cuarto y se manifestará de alguna forma. Que abrirá ventanas o hará temblar la taza de café de la que Ferrari bebe, como es costumbre en estos episodios. Pero nada de eso ocurre. Acaso ya tiene la venia del escritor para llevar a la pantalla grande Sub-terra, su primer libro de cuentos.

­Leí a Lillo cuando estaba en el colegio, con 10 o 12 años. Y tiempo después, cuando salí de la universidad, volví a hacerlo. Agarré sus libros que parecían añejos y los encontré increíbles. Me impactaron las historias que contaba y el estilo apasionado. Lillo carga las tintas y unta la pluma con su propia sangre. Escribe desde el dolor de los mineros y eso me gusta.

Ferrari es la cabeza del proyecto que desempolva a Lillo y Sub-terra. Una coproducción chileno-española, en la que participan las productoras Nueva Imagen y Wanda Films ­la misma que ganó el Oso de Berlín este año con Intimacy­, y que incluye, además de la película, una miniserie, de tres capítulos, para televisión. El rodaje comenzará el 23 de enero del próximo año y el costo de la empresa alcanza los dos millones de dólares. Este dato no es nada menor, porque Sub-terra ya entró en la historia como la cinta más cara del cine patrio, lo que no significa necesariamente que sea una superproducción.

­Lo es para el medio nacional, pero a nivel mundial es un chiste hablar de una superproducción, considerando las platas que manejamos. HBO cuenta con un presupuesto de 15 millones de dólares por cada película que hace solo para el cable. Y producen unas quince al año. Driven, el filme de Cristián de la Fuente, costó 70 millones de dólares. Entonces, ¿de qué estamos hablando? ­se pregunta Fernando Acuña, productor de Sub-terra.

Acuña tiene el pelo largo, barba y bigote entrecanos. Cada vez que puede se ocupa de sus mostachos. Se los enrosca compulsivamente. "Es que hago un cameo en la película. Yo soy el gobernador que recibe a Thomas Alva Edison. Un político ultrapelotudo. Pero es requisito que tenga el bigote para arriba. Espero que de aquí a enero lo consiga", dice.

Cuando habla de la cinta, Acuña enloquece de emoción. Sobre todo al momento de aludir a los Cousiño.

­Eran unos locos impresionantes. Pero ¡im-pre-sio-nan-tes! Los Cousiño-Goyenechea llegaron a ser una de las cinco fortunas más grandes del mundo. ¡Del-mun-do! Ellos rallaron la papa con el tema de la revolución industrial. Hoy serían los innovadores. Los que la llevan. Se carteaban con Freud y Thomas Alva Edison, que, trasladado a los tiempos que corren, es como cartearse con Bill Gates ­explica Acuña.

La Nueva Inglaterra

Ferrari ha armado una historia en la que los cuentos de Sub-terra constituyen solo uno de los pilares. Hay personajes que harán el trayecto desde la página impresa al celuloide: Mister Davis, el ingeniero inglés que aparece en varios cuentos de Lillo; Pablito, el niño que llevan a trabajar a la compuerta número 12; el Cabeza de Cobre, protagonista de El chiflón del diablo; Viento Negro, que era un personaje medio soplón, entre otros. Además de la literatura, el filme se nutre de la realidad, de lo que era Lota a fines del siglo XIX, el mundo de la mina y sus reivindicaciones sociales. Y, claro, ese ícono de la aristocracia chilena que son los Cousiño-Goyenechea.

­Tenían yacimientos de carbón, minas de oro en el norte, una quincena de vapores, impulsaron el tren Santiago-Valparaíso ­explica Ferrari­. Y, en algún momento, tuvieron un proyecto muy demencial, que era crear una especie de Nueva Inglaterra, una cuna de la revolución industrial en Sudamérica, en Chile y más encima en Lota. Ni siquiera dijeron vamos a hacerlo en Santiago. No: Lota.

Las raíces de los Cousiño están en España y Portugal. Pero es un chileno, Matías Cousiño, nacido en 1810 en Santiago, quien fue dando forma a esta suerte de dinastía. Él se convirtió en el empresario del carbón y no tuvo miramientos en enviar sus vapores a los principales puertos de Europa para regalar toneladas y toneladas de carbón para que su negocio prendiera. Ese afán emprendedor fue heredado por su hijo Luis, quien, a sabiendas de que en Estados Unidos se había realizado un inverosímil descubrimiento, decidió importarlo a Chile. Se llamaba electricidad. Así, en 1897, se inaugura la central hidroeléctrica de Chivilingo. Los Cousiño cambiaron la mentalidad chilena. Dejaron de pensar la nación como un país agrario, para meterlo de lleno en la industrialización.

­Querían que viniera el progreso. Hay que hacer una revolución industrial. Vamos a crear industrias. A las minas de carbón, agregaron una fábrica de ladrillos, una de cerámicas y crearon un pueblo industrial ­detalla Ferrari­. Lota no existía antes de los Cousiño, era un caserío. Y construyen un hospital, dos escuelas, una casa de beneficencia que se llamaba La Gota de Leche. Ellos sentían que estaban generando un gran beneficio, porque a los campesinos que vivían repartidos por esas tierras, se les daba un trabajo, vivienda, alimentación, salud, educación.

Los Cousiño no son solo esa rancia familia que tuvo un palacio en Santiago y otro en Lota. Hay aspectos que se ignoran. Como por ejemplo que ellos fueron los que trajeron los salmones y los eucaliptos a Chile.

­Ellos dicen: "La gente de Chile no tiene idea de lo que hizo nuestra familia. Nos tildan de explotadores, pero nunca lo fuimos" ­relata Acuña.

En el filme, aparecen Luis Cousiño y también Isidora Goyenechea. Se agrega un personaje de ficción que es Virginia Goyenechea, sobrina de Isidora, que llegará a Lota y fundará una escuela para enseñar a leer a los mineros. La escuela en realidad fue creada por Isidora.

­Nos hemos dado una licencia enorme y hemos inventado una historia de amor en la que los Cousiño nos han pedido un solo gran favor. Ya que íbamos a meter a la cama a una Cousiño con un minero, situación que jamás ocurrió, ellos solicitaron que nos inventáramos un nombre que no estuviera en su árbol genealógico. Así nació Virginia ­aclara Acuña.

No es la única licencia que se da Ferrari en el guión. Fernando, el personaje que encarna Francisco Reyes, también brotó de su imaginería. Thomas Alva Edison jamás vino a la inauguración de la central eléctrica de Chivilingo y aquí aparece orondo, en medio de mineros, campesinos y uno que otro aristócrata. Y Luis Cousiño difícilmente pudo encontrarse con Baldomero Lillo, ya que cuando el primero murió, en 1873, el escritor tenía 6 años, y aquí aparecen como dos adultos.

Otro tiempo, otro color

Verónica Astudillo tiene varias fotos antiguas. Fotografías en blanco y negro donde aparecen mineros con la cara tiznada de carbón. Con pala, picota, casco y la ropa raída. Hay otras postales del Lota de 1900. Esos largos pabellones donde la gente dormía sus penas. También tiene algunos recortes del diario El Lotino.

­La idea no es ofrecer un rigor histórico absoluto. De hecho, hemos elegido el año 1897, que es la fecha de la inauguración de la cental hidroeléctrica de Chivilingo, como referente, independiente de que Luis Cousiño se haya muerto veinticuatro años antes ­explica ella, que es la encargada de arte de Sub-terra­. Lo que nos interesa es que el público pueda sentir la atmósfera de una ciudad como Lota, pero hace 103 años.

Ambientar la época ha exigido un trabajo arduo. Incluso para detalles que pueden parecer anecdóticos, como las flores que se utilizaban en los funerales populares. No eran rosas ni claveles frescos. Las flores naturales comenzaron a usarse en 1901. Antes, las que se ocupaban eran artificiales, de papel, aceradas. Las mujeres de cejas frondosas o, derechamente, cejijuntas, abundaban, porque no se estilaba arrancárselas. Y en materia de hombres, no había quien fuese mayor de 25 años y no usara bigotes. De 40 para arriba, la barba era una obligación.

La escena más cara del largometraje es aquella en la que se pone en marcha la central hidroeléctrica. Se ha tomado como referencia la fotografía de la inauguración de una estación ferroviaria en 1910. Para rodarla está considerada la restauración de la central y la participación de cuarenta extras, vestidos a la usanza de la época, con sombreros de copa, relojes de bolsillo, carruajes.

­Cuando uno escucha hablar de una película de época, se imagina todo en sepia. O cargado al café. He buscado referencias en la pintura chilena y, en esos años, se empleaban colores fuertes. Había azul, rojo, amarillo. Y esos colores van a estar en Sub-terra. No esperen imágenes terrosas ­explica la directora de arte.

Hay casi cincuenta locaciones en las que se rodará el filme. Han sido muy cuidadosos a la hora de elegirlas, porque no puede aparecer un solo poste ni un solo cable. Y eso no es fácil. La atmósfera también está dada por los interiores. No hay detalles que se escapen. El burdel cuenta con piano y gato. Para ambientar la casa de Baldomero Lillo, Verónica habló con Sonia Lillo, nieta del cuentista.

­Me contó que su abuelo era un hombre que tenía muchos libros. Un ser ensimismado, que hablaba mucho solo. Que hacía cosas con sus manos. Medio Giro Sintornillos. Querendón de los niños. Para rodar las escenas en donde él aparece, utilizaremos el museo de Lota. Lillo representa a la clase media. A pesar de que el tipo trabajaba en la pulpería, tenía una buena situación para esos tiempos ­sostiene Verónica.

Lillo sube a tierra

En este correr de un lado para otro que ha significado hacer Sub-terra, Ferrari y Acuña se encontraron un día frente a la tumba de Baldomero Lillo, en el cementerio de San Bernardo. Mucho olvido había sobre su nombre. Ni una flor en su memoria. Las autoridades de la VIII Región supieron de esto y, a través de la sección Cultura y Turismo de la Municipalidad de Lota, presentaron un proyecto al Fondart para que los restos de Lillo, el hombre que nació en esas tierras el 6 de enero de 1867, descansara como se merece en suelo natal. Ganaron el Fondart y en un ferrocarril que saldrá desde San Bernardo, el viernes 23 de noviembre de este año, el ataúd con lo que queda del cuentista viajará hasta Lota. Lo acompañarán cien escritores, en un acto que se ha dado en llamar El último convoy a Sub-terra y que viene a poner una cuota de dignidad al recuerdo de Lillo.

No es casualidad que el tema de la dignidad gire alrededor de este proyecto. A Ferrari le viene dando vueltas desde su primera película. El protagonista de Sub-terra, Fernando, es un buen ejemplo de ello. Un minero que vive sumido en el pesimismo y el alcohol. Y que gracias a la relación con una mujer, un amigo y un niño, le volverá a dar sentido a la vida.

­Más allá de lo dura que pueda ser una vida, de las condiciones inhumanas en las que vivieron algunos mineros, de todas las mierdas que a uno le toca vivir, es posible creer en la belleza del amor de una mujer, de la amistad de un amigo. No es un optimismo naif. De ir por ahí diciendo "¡qué linda es la vida y los pajaritos!". A pesar de todas las miserias humanas, es posible hallarle un sentido a la vida, donde los sueños existen. A eso me refiero cuando hablo del despertar de la dignidad humana ­dice Ferrari.

De alguna forma la película también es un saldo de cuentas. Por un lado con los Cousiño, por el otro con el pueblo de Lota: "Siento que a ellos no se les ha valorado por lo que han sido ­reflexiona Acuña­. ¿Cuál es la imagen del pueblo de Lota? Una tropa de mineros, cesantes crónicos, algunos incluso alcohólicos. Como que son un problema para el país. Pero no es así. Se trata de gente que le dio mucha riqueza a Chile".

No faltarán instancias para dejar donde corresponde el apellido Cousiño y el de los mineros. Ya hay conversaciones con un canal estadounidense que podría exhibir la miniserie, a través del cable, para todo el mundo o, en su defecto, solo a América Latina. Para el circuito cinematográfico, la distribución está asegurada en Argentina y España, y hay adelantadas conversaciones para que llegue a las salas de Italia y Francia.

Además del filme y la miniserie de tres episodios ­de 52 minutos cada uno­, el proyecto incluye dos documentales; la reedición del libro de cuentos Sub-terra a muy bajo precio; la publicación de un libro de lujo con la vida de Baldomero Lillo, de los Cousiño-Goyenechea, de los mineros; una página web; un soundtrack con la música incidental de la película que estará a cargo de Horacio Salinas, el ex director de Inti-Illimani; y hasta cabe la posibilidad de que salga al mercado un juego de videos.

Sub-terra emerge de esta manera a la superficie. Saltando de las páginas amarillentas de un libro ajado. La historia ha sido condimentada con los avatares de una familia aristocrática alucinada por el progreso. También con los sufrimientos de la mina. Es la historia de ese Lota lleno de dignidad. Como dice Ferrari: "Los mineros de Lota pueden padecer hoy la cesantía, pero es gente súper fuerte, bien parada en sí misma. Se podrá ver pobreza en sus calles, pero es gente que está entera, que cree en su dignidad, un pueblo con cuento, con garra".

En el fondo, el Fondo

Al margen del apoyo del gobierno de la VIII Región, el proyecto Sub-terra se hace realidad luego de ganar este año el concurso del Fondo Consejo Nacional de Televisión (CNTV). Este fondo, que data de 1993, busca mejorar los programas de servicio público. En ese marco figura El desquite, que inicialmente fue concebida como miniserie y que se transmitió en el espacio Cuentos chilenos de Televisión Nacional. Además, figura la serie para niños Vigías del sur, que también emite TVN y la señal de cable Discovery Kids.

El Fondo concursable que hoy se entrega asciende a 233 millones de pesos. Lo que no es suficiente, según Patricia Politzer, presidenta del CNTV: "Representa apenas un 0,1 por ciento de la inversión publicitaria en televisión. Con esos recursos, el 2000 se pudo financiar tan solo seis horas de programación cultural de un total de 48 mil horas anuales, que componen la oferta total de la televisión abierta".

Además de Sub-terra, los otros proyectos premiados este año fueron: Viaje al centro de la música, programa de conversación conducido por el pintor chileno Samy Benmayor y el músico estadounidense Rip Keller; La ruta... los caminos del mar, espacio que muestra la construcción de la Carretera de la Costa y las transformaciones que provoca en la sociedad; además de dos programas infantiles, El Club de la Tortuga Taruga y PintaÉMonos.cl, y un espacio educativo, Mira tú.

Francisco Reyes

Minero otra vez

Francisco Reyes no rehúye al carbón. Tampoco a la pala y la picota. Hace algunos años interpretó a Juan Fariña, el minero del cuento homónimo escrito por Baldomero Lillo ­en una cinta para televisión dirigida también por Marcelo Ferrari­, y ahora encarnará a Fernando, el protagonista de Sub-terra.

"En Juan Fariña, el acento no estaba puesto en su condición de minero, sino en el resentimiento y la sed de venganza del personaje. Fernando, en cambio, es un minero con todas las de la ley, vinculado con la cosa sindical de la época. Un luchador al que se le aparece esta suerte de ángel que es Virginia Goyenechea. Él se resiste al amor, pero terminará siendo embaucado por los encantos de esta mujer de otra clase social", cuenta Reyes.

Se le ve feliz. Entusiasmado. "Es que siempre me ha interesado la cuestión histórica. Creo que vivimos en un país que posee una memoria frágil. La gente es profundamente ignorante de lo que ha sido Chile. A mí me interesa hacer obras que ayuden a recomponer nuestra memoria colectiva".

En Sub-terra, Reyes asume otra vez el papel de galán. "En alguna medida, voy a ser el Rucio de la película. Podemos decir que se repite el arquetipo, porque hay una historia de amor con una niña bonita de la aristocracia. Pero mi intención es trabajar al personaje desde el minero. Que sea creíble".

La apuesta del director es otra de las cosas que a Reyes seduce: "En su momento hubo una tendencia a hacer películas que tuvieran que ver con la violencia, la droga, con los jales. Fue fruto de la basura que se consume a diario desde fuera, específicamente desde Estados Unidos. Del tipo de valores que impera. La violencia y las drogas son un tema serio, que uno no puede tocar a punta de pistolones y jalazos. Me interesa entrar a esos temas por otros lados, como lo hace Andrés Wood en La fiebre del loco".

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12/10/01, El Mercurio.
MUESTRA DE DOCUMENTALES:
Tres cintas chilenas en Huelva

Una de las actividades más relevantes del Foro Iberomaericano de Huelva, que se realizará en esa ciudad española durante este fin de semana, es la muestra de documentales latinoamericanos, la que incluirá una retrospectiva-homenaje a Fernando Birri, cineasta argentino que, luego cursar estudios en el Centro Experimental de Cinematografía de Roma, en 1956 fundó y dirigió el Instituto de Cinematografía de la Universidad del Litoral, en su país. Es el pionero del cine popular, nacional y crítico que marca los inicios del Nuevo Cine Argentino.

El ciclo está compuesto de veintidos cintas en formato VHS provenientes de Argentina, Colombia, Ecuador, Perú, Uruguay, Venezuela, Cuba, México, Chile y España. Los documentales fueron escogidos entre más de 500 cintas; destacándose Argentina, con 3 cintas seleccionadas; Cuba, con dos; y Chile, también con tres propuestas.

Uno de los realizadores chilenos que participará en la muestra es Mikio Tsunekawa, egresado de periodismo de la Universidad Arcis, que ahora se encuentra en África como parte de una misión humanitaria. En Huelva, Tsunekawa dará a conocer su trabajo "Operación Corona", relativo a los incidentes políticos del 11 de septiembre de 1973.

El otro invitado chileno a Huelva es Guillermo Soto, cineasta de comprobada experiencia en el circuito nacional, que en estos momentos dirige el largometraje nacional "Ojos de agua", escrito por José Román, musicalizado por Los Jaivas y Arak Pacha y protagonizado por la animadora Katherine Salosny.

Soto participará con sus dos últimos documentales, realizados como proyectos de la Coordinadora Nacional Indianista: "Tumbes, una caleta detenida en el tiempo" (1997-2000) y "Migración y discriminación histórica" (2000).

El primero de estos audiovisuales dura 40 minutos y tiene una acento ecologista. Relata la historia de una península ubicada frente a la Isla Quiriquina, que fue colonizada en el siglo XIX por ciudadanos españoles y que ha sido escenario de guerras, naufragios y de la muerte de centenares de ballenas.

"Pero fue "Migración y discriminación histórica" la película que más llamó la atención del comité curador, ya que les parece insólito el alto grado de desigualdades que aún existen en nuestro país frente a las comunidades indígenas", cuenta el cineasta.

En ese documental, de 30 minutos de duración, aparecen los testimonios de diversas mujeres mapuches que han sido maltratadas por su ascendencia. Una de ellas es Cecilia Curín, quien llegó a la capital siendo adolescente, desempeñándose como doméstica en una casa de la cual fue despedida sin recibir pago.

Guillermo Soto ha trabajado para diversas productoras y canales nacionales y dirige el Departamento Audiovisual de Conacín. Según explica, la muestra de documentales - que se exhibirá hasta el lunes en Huelva- viajará luego a diversas ciudades españolas y posiblemente será traída a Chile el próximo año. En busca de este último objetivo es que algunos representantes de Corfo participarán en el Foro Iberoamericano.


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09/10/01, El Mercurio.
FESTIVAL DE CINE:
Viña del Mar trae películas esperadas

Fernando Zavala

FERNANDO ZAVALA

El largometraje nacional "Antonia", de Mariano Andrade, era sólo el punto de largada de la 13 edición del Festival de Cine de Viña del Mar que comenzó anoche con más de algún problema técnico (ver recuadro). En esta edición, que se extenderá hasta el domingo 14, el certamen viñamarino reúne un abanico de cine iberoamericano con algunos de los nombres más importantes de la cinematografía actual.

Si bien desde algunos años, este certamen ha venido enfrentándose a la dura competencia de Valdivia, que además está programado en una fecha casi coincidente, Viña del Mar se las ha arreglado para diferenciar su menú.

En esta oportunidad, por ejemplo, presenta una respetable lista de títulos, algunas muestras paralelas dignas de destacar y - a diferencia del certamen sureño- la presencia de directores de los filmes en competencia que sí vendrán para presentar sus películas .

Viña del Mar ofrece cintas calificadas por la crítica como "imperdibles". Éstas son algunas de ellas.

La locura que se acerca: A paso lento ha llegado a Chile la última película del excéntrico realizador español Álex de la Iglesia. Y aunque se verá en Viña, aún no tiene distribuidor en Chile.

Estrafalaria en su concepto, esta cinta presenta a una mujer tratando de escapar de los residentes de un edificio que pretenden matarla para quedarse con una gran fortuna que encontró en uno de los departamentos. El filme recibió 14 nominaciones al Goya y le significó a Carmen Maura, su protagonista, el premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cine de San Sebastián de 2000.

¡Ya es la hora! Después de varios aplazamientos, el 25 de octubre es la fecha confirmada para el estreno en las salas locales de "Time's up", la esperada película de la chilena Cecilia Barriga, que está protagonizada por la actriz argentina Leonor Benedetto.

Aunque se trata de una coproducción norteamericana y está hablada en inglés, "Time's Up" califica para participar en este certamen, cuya clave básica es el carácter de iberoamericano de los filmes que se presentan, por una razón: es una película que representa al Estados Unidos latino.

Director y músico: Con una prontitud impresionante para un filme europeo llegará el documental "Super 8 stories", de Emir Kusturica. En él se lo muestra con su banda, la No Smoking Orchestra. Presentada fuera de competencia, y con estreno comercial fijado para el 18 de octubre, esta cinta será acompañada por el propio Kusturica, que el domingo 14 dará un concierto en Santiago.

Una leyenda viviente: El cubano Humberto Solás ha colaborado en escribir la historia del cine latinoamericano con una carrera de más de 40 años. Postula al premio Paoa que ofrece Viña con "Miel para Oshún", su última realización y su debut en el formato digital.

Un puñado del filmes de este director cubano se darán en una muestra de cine cubano donde se exhibirán, entre otras, "Lucía" (1969) y "La cantata de Chile" (1975).

Más cine argentino: Otra prueba del buen momento que vive el cine trasandino es la película en competencia "El hijo de la novia", de Juan José Campanella, que en su país ya ha superado el millón de espectadores de público. Protagonizada por Ricardo Darín ("Nueve reinas"), Hector Alterio y Norma Aleandro, recibió críticas dispares en su país, pero se llevó dos premios en el último Festival de Cine de Montreal: Mejor Filme Latinoamericano y Gran Premio Especial del Jurado.

Ángel en competencia: Existe una regla que dice que una película, para que compita en el Festival, no puede haberse estrenado comercialmente en Chile. Las películas chilenas se eximen de esta regla y ésa es la razón para que "Ángel negro", de Jorge Olguín, sea parte de la selección del certamen. Protagonizada por Álvaro Morales y Blanca Lewin, se estrenó el 2 de noviembre de 2000 y fue un éxito de taquilla.

Debut con problemas técnicos

Con fallas que no se justifican en un evento internacional comenzó anoche el décimo tercer Festival de Cine de Viña del Mar. La exhibición de la película chilena "Antonia", de Mariano Andrade, que fue elegida para abrir el festival, presentó problemas de sonido. El director del evento, Luciano Tarifeño, explicó al público que se debió a dificultades técnicas y que la cinta volverá a exhibirse en mejores condiciones.

Pero esa no fue la única falla. El acto estaba previsto para las 20:30 horas. Recién en ese instante se abrieron las puertas del Teatro Municipal, luego que el público pifió en el hall el evidente retraso. Cada uno se ubicó donde pudo y muchos tuvieron que abandonar la platea para lograr colocación en la parte alta. Poco más de 1.000 personas acudieron a la ceremonia de inicio del certamen, que finalmente comenzó a las 21:00 horas.

El alcalde Jorge Kaplán hizo público el compromiso del municipio para aumentar el presupuesto de la próxima versión y avanzar hacia la idea de convertir al certamen en el más importante de Latinoamérica.

Tarifeño indicó que a pesar de las restricciones económicas, este año se aumentaron los días de festival y de las películas participantes. Aparte de la competencia internacional de largometrajes (14 películas y 8 países iberoamericanos), se incorporó una competencia internacional en el género de cortometrajes.

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08/10/01, El Mercurio.
CINE CHILENO:
Festival de Viña del Mar apuesta por película "Antonia" en su primera jornada

FERNANDO ZAVALA

FERNANDO ZAVALA

Mariano Andrade no oculta su cansancio y expectación ante la primera exhibición pública de su último largometraje, "Antonia", filme que hoy es el encargado de abrir la edición 2001 del Festival de Cine Internacional de Viña del Mar.

La cinta en competencia es protagonizada por Carolina Fadic, Jorge Zabaleta y el actor español Javier Lago. Se trata de una apuesta diferente dentro de la oferta de cine chileno presente en la cartelera actual.

Cuando la aparente fórmula del éxito dentro del cine local parecen ser las historias populares, ambientadas en sectores marginales, "Antonia" presenta tramas y personajes de la clase alta capitalina que se mueven en un circuito de profesionales refinados y cultos. La historia es inequívocamente urbana: una mujer, Antonia, es una exitosa ejecutiva a quien un embarazo no deseado la somete en una profunda depresión.

Para el director no es una apuesta arriesgada: "También hay chilenos que no viven en poblaciones. A mí me interesaba el tema de la depresión de la mujer profesional, económicamente independiente y a la que las exigencias de la vida moderna la obligan a renunciar a su vida personal. Esa es la Antonia, como muchas mujeres en Chile. Y esa mujer no vive en una población".

Según Andrade, hay una maduración entre esta película y su anterior filme, "Valparaíso", que no fue bien recibido por la crítica en 1994.

"Esta película me permitió corregir ciertos errores cometidos. Aquí trabajé mucho más la dramaturgia e hice un trabajo de guión más intenso. En "Valparaíso" me concentré en la aventura más que en la construcción de personajes. Aquí eso es lo que hace la aventura".

Hablando de números, "Antonia" tuvo un costo de $170 millones. Cada peso fue muy importante en esta realización, que no fue apoyada por ningún fondo estatal. Sin embargo, esta falta de patrocinio no afectó la confianza en el proyecto por parte del equipo realizador.

"Cuando veo el resultado de las películas premiadas por Fondart y veo "Antonia", me doy cuenta que el jurado no sabe lo que hace. Eso es lo que siento", señala Andrade.

A falta de Fondart y Corfo, el dinero salió del bolsillo del director. El cineasta quedó con una considerable deuda que fue disminuida, de alguna manera, por la coproducción con España. "El resto lo conseguimos todo nosotros", comenta.

Y agrega: "Pero tiene una factura internacional de primera. Hay personajes sólidos y es entretenida".

El lema del rodaje era ahorrar. Las locaciones no pudieron pagarlas, los autos eran de amigos. A juicio de Andrade, es posible notar esa pobreza franciscana en pantalla, pero como punto a favor. El trabajo en equipo sorteó cualquier estrechez.

El director se muestra preocupado por la crítica. Pero reconoce que lo que más le inquieta es cuál será la opinión de la mujer profesional joven, quien debería sentirse identificada con a cabalidad el filme.


Competencia con Valdivia

El viernes pasado terminó el Festival de Cine de Valdivia y hoy se da la partida al de Viña del Mar. Y si bien, a juicio de Luciano Tarifeño, director del certamen de la Quinta Región, entre ambos festivales no existe rivalidad, su diferencia temporal de sólo un par de días es una situación que tiene tantas ventajas como desventajas.

"La principal desventaja es que muchos realizadores tienen que correr de un lugar a otro", señala Tarifeño. El otro inconveniente es, a su juicio, el atochamiento de películas que se genera en el Consejo de Calificación Cinematográfica que debe ver y calificar todos los filmes que participan en las muestras.

Pero la cercanía de fechas también permite que muchas visitas internacionales puedan asistir a ambos eventos.

El certamen viñamarino contará con la presencia de algunos directores en competencia como Helena Taberna ("Oyes"), Juan José Campanella ("El hijo de la novia") o Paula Hernández ("Herencia").

Tarifeño promete que situaciones como las fallas técnicas del cine al momento de la exhibición de "Negocio redondo" en Valdivia, no ocurrirán. "Cuando uno plantea un festival internacional tiene que tener la mejor calidad de proyección. No puedes ser aficionado en esta área y en el Teatro Municipal existe maquinaria de primer nivel", explica. Además, este certamen contará con ocho salas, incluyendo cuatro de Cinemark.

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07/10/01, El Mercurio.
CINE CHILENO:
El clan Almodóvar es socio de "La fiebre del loco"

FERNANDO ZAVALA

FERNANDO ZAVALA

El jueves 11 terminará el rodaje de "Hable con ella", la última película del director español Pedro Almodóvar. Y su hermano, Agustín, tiene más trabajo que nunca. Productor de los filmes de Pedro desde sus inicios, es el jefe de la productora de Almodóvar, El Deseo, la misma que está detrás de la recién estrenada "La fiebre del loco", que ayer ganó el premio a la mejor actriz, por las interpretaciones de Loreto Moya y Tamara Acosta, en el Festival de Biarritz.

Aunque El Deseo se dedica principalmente a la financiación de los filmes del director manchego, también se involucra en proyectos internacionales. Su reciente asociación con la empresa mexicana Tequila Gang se ha traducido en dos obras. Una: la cinta de suspenso "El espinazo del diablo", que se estrenará en Chile el 25 de octubre y está protagonizada por Eduardo Noriega. La otra: el filme de Andrés Wood.

"Somos el coproductor minoritario", se apresura a destacar Agustín Almodóvar, al teléfono desde Madrid. "Estamos apoyando la película para su explotación en España. Este es un proyecto que nos hace mucha ilusión", agrega.

- ¿Cómo se gestó la unión a "La fiebre del loco"?

"Rosa Bosch y Bertha Navarro, de Tequila Gang, nos hablaron de un guión que venía con un premio en el Festival de Cine de La Habana y nos gustó mucho. Tenía encanto y, aunque era una película de pequeña envergadura desde el punto de vista de la producción, la ambición artística que tenía era notable".

- ¿Tiene esta película posibilidades de lograr espacio en Europa?

"El público más sencillo de lograr es el español porque entendemos muy bien las motivaciones y los problemas nos identifican. Garantizamos que la película va a ser estrenada en España, pero en otros países de Europa hay pocos espacios para ver cine de otras nacionalidades, además del norteamericano y el local. Así que se requiere un gran trabajo de marketing y promoción".

Un asunto de familia

Agustín Almodóvar pronostica el estreno de "La fiebre del loco" en su país para enero de 2002. Mientras, la productora El Deseo está terminando el rodaje, en Madrid, de "Hable con ella", protagonizada por Darío Grandinetti, Rosario Flores y Marisa Paredes.

Este es el primer proyecto de Pedro Almodóvar luego de la galardonada "Todo sobre mi madre". "Y eso es algo que nos pesa", reconoce el productor. "Pedro tiene que competir con su propio éxito. Pero ésta es otra película y creemos que vamos a lograr emocionar tanto como con "Todo sobre mi madre". Además, si no lo logramos, el público se va a sentir de fraudado", agrega.

- Pareciera que su carrera no se puede pensar separada de la carrera de su hermano...

"Es verdad. Mi presencia en el cine se debe a nuestra relación familiar. Yo soy profesor de ciencias, pero a comienzos de la década de los 80 vi a Pedro con muchos problemas con los productores. Él es un artista puro, muy autónomo. Por eso sentí la necesidad de crear una productora en favor de preservar esa libertad a la hora de escoger proyectos. Yo estoy en el cine por amor a mi hermano Pedro".

- Pero, como usted es el productor, el éxito de las películas también es en parte suyo...

"Mi mayor éxito se alcanza cuando Pedro hace la película que quiere hacer. Eso es cumplir mi misión en la productora. Confieso que no me siento un productor, sino un intruso. Yo estoy apoyando el proyecto de Pedro como artista".

- Siendo Pedro Almodóvar una persona y un cineasta tan temperamental, ¿cuál es la razón para que esta alianza se mantenga sólida?

"Yo soy la persona práctica que está a su lado para resolverle el mayor número de problemas. Creo, también, que la ventaja de ser hermano de Pedro es que él sabe que no tengo otro proyecto personal paralelo al de él. Mi proyecto es el de Pedro y ésa es la fuerza de nuestra empresa. Yo soy su complemento, y me siento la persona más afortunada del mundo de poder hacer eso a un artista tan talentoso que además es mi hermano".

Doble premio

Loreto Moya y Tamara Acosta, protagonistas de "La fiebre del loco", compartieron ayer el premio a la mejor actriz en el X Festival de Cine de Biarritz. La primera intérprete se encuentra, precisamente, en Francia representando al filme chileno.

"No lo esperábamos. Estábamos mucho más preocupados del estreno en Chile", dijo en Santiago el director Andrés Wood.

Y agregó: "Es un orgullo que las dos actrices ganadoras hayan sido de la misma película. Es un reconocimiento para todo el elenco".

El nombre de Loreto Moya, semidesconocido en Chile, empezará a destacar en las próximas semanas. Además de participar en "La fiebre del loco", actúa en "Antonia", de Mariano Andrade; "Negocio redondo", de Ricardo Carrasco, y "Chico", coproducción de Chile-Hungría-Croacia-Alemania.

Tamara Acosta, quien interpreta a la mesera Nelly en el filme, aún no sabe del premio ni ha visto la película. La actriz se encuentra en China haciendo un programa sobre la ruta de la seda, junto a un equipo de TVN.

"Ella me acababa de mandar un mail felicitándome por el estreno de la película en Chile y yo todavía no sabía nada del premio que ganó. Ahora mismo le voy a responder para contarle", relató ayer Andrés Wood.

Hace diez años que una cinta chilena no ganaba un premio en el festival de Biarritz. En 1992, "La frontera", de Ricardo Larraín, ganó el galardón a la mejor película.


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06/10/01, El Mercurio.
BALANCE:
Los factores que han transformado a Valdivia en un festival de cine con futuro

Soledad Gutiérrez

SOLEDAD GUTIÉRREZ
Enviada especial

El cine club de la Universidad Austral exhibió el jueves en la noche "Taxi para 3" en una función gratuita. La sala tiene capacidad para unas 250 personas, pero llegó el doble de espectadores. Y unas cuantas decenas más no alcanzaron a entrar al recinto universitario. Al final, Carabineros tuvo que intervenir para evitar desórdenes.

Esta anécdota, que no llegó a mayores, es sólo una muestra más del interés que ha despertado en Valdivia su festival de cine. Concluída la octava edición del certamen, para los actores involucrados, hay un buen sabor. Especialmente si se mira la relación entre los realizadores nacionales y el festival.

El certamen comenzó con una película chilena, "Negocio redondo". Y, en sus siete días, presentó cinco filmes nacionales, en distintas etapas de realización. Desde el guión de "Mala onda", creado por Alberto Fuguet y Nicolás López, a la sinopsis de "Paraíso B", que es dirigida por Nicolás Acuña.

Otra figura de trabajo
La directora del festival, Lucy Berkohff, dice que ésta fue una versión "de transición" hacia la de 2002, que será "más institucionalizada". Según ella, habrá dos áreas de trabajo separadas: una creativa y la otra que se preocupe de aspectos como el mejoramiento de la infraestructura. Así se paliarán defectos, como los problemas técnicos que se produjeron en la jornada inaugural durante la proyección del filme "Negocio redondo".

La nueva organización de Valdivia se está armando a partir del trabajo conjunto de la Universidad Austral, Corfo (a través de su línea de recursos Profo), un grupo de empresarios valdivianos, y directores de cine nacionales. En ella, Lucy Berkhoff continuará a la cabeza del certamen.

Uno de los promotores de esta figura de trabajo es Fernando Lataste, gerente de la Plataforma audiovisual de negocios de Valdivia: "Nueve empresas de la ciudad recurrieron al financiamiento del Estado para desarrollar un proyecto financiado por Corfo y por privados", dice.

El ejecutivo adelanta que habrá dos líneas de trabajo: ayudar al festival todo el año y formar una comisión promotora de filmaciones, con el fin de proporcionar información a cineastas nacionales y extranjeros para que realicen sus películas en el sur de Chile.

Paralelamente se creó la Corporación Festival Internacional de Cine de Valdivia que, a partir del próximo año, estará en la organización del certamen. "La corporación es una forma jurídica que se demora bastante en concretarse y aprovechamos el festival para contactar a nuevos socios", dice Lataste.

Esta semana se integraron a esta corporación el productor Abdullah Ommidvar y los realizadores Silvio Caiozzi, Edgardo Viereck y Cristián Galaz. La idea de fondo es cambiar la organización, para se transforme en un organismo semi público, "como son la mayoría de los festivales en el mundo", añade Lataste.

El objetivo es que Valdivia sea gestionado como una empresa: "Es imposible que un festival de estas características sobreviva sólo con financiamiento estatal", adelanta Lataste. De hecho ya hay empresas de la zona involucradas. Este año los aportes privados rondaron los $20 millones y se esperan cifras similares durante tres años.

¿Por qué Valdivia tiene ventajas comparativas? Básicamente, se señala, porque ha crecido paulatinamente y porque crea un ambiente especial: "Esta es ciudad pequeña y posibilita el acercamiento de los directores con los distribuidores, con los actores y con la prensa", argumenta Lucy Berkhoff.

Desde el lado empresarial, Fernando Lataste adelanta un objetivo: "Ser el festival líder de Chile". Para ello pretenden ser un espacio para evaluar y desarrollar una política efectiva en el tema audiovisual.

Los premiados

Estos son algunos de los ganadores del premio Pudú, máxima distinción en Valdivia.
Mejor largometraje: "Con ánimo de amar", de Wong Kar-Wai (Hong Kong).

Mejor actriz: Ailí Chen por "Sólo por hoy" (Argentina).

Mejor actor: Diego Luna y Gael García Bernal, por "Y tu mamá también" (México).

Cortometraje documental: "Los zapatos de Zapata", de Luciano Larobina (México).

Cortometraje de animación: "Hasta los huesos", de René Castillo (México).

Cortometraje nacional: Desierto.

Cortometraje de ficción: "El ojo en la nuca", de Rodrigo Plá (México).

Video de animación: "Morph T.V.", de David González (Chile).

Video documental: "Descenso", de Antonino Isordia (México).

Video nacional: "Sobre mi sangre", de Jorge Mella (Chile).

Video ficción: "Rec: el turno del ángel", de Galut Alarcón (Chile).

Video ficción regional: "Ana", de Andrés Egnem.

Premio Alejandría: "Abuelito Huenteao", de Claudio Valdés.

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01/10/01, La Tercera.
La cinta de Ricardo Carrasco será estrenada en las salas locales en noviembre próximo
Negocio Redondo, el retorno de la comedia a la chilena
La película, que fue presentada en la jornada inaugural del VIII Festival Internacional de Cine de Valdivia y que narra las aventuras de tres amigos que pretenden ganar dinero vendiendo locos para Semana Santa, comienza reflejando la experiencia de Carrasco en la captura de paisajes silvestres y poco a poco va deviniendo en una suerte de road movie rural y picaresca, regida por las dificultades de tan súbita empresa.
Rafael Valle

La jornada inaugural del VIII Festival Internacional de Cine de Valdivia, la noche del sábado en el Teatro Cervantes, fue con un doble debut. El de Negocio Redondo, película chilena que se estrena en noviembre en las salas locales y que marca también la primera incursión de Ricardo Carrasco Farfán en el género de ficción. Con un currículum ligado al documental en series como Al Sur del Mundo) de Canal 13- e Identidades)realizada para Discovery Channel-, el director inicia una nueva etapa en su carrera con una comedia inspirada en un hecho real.
El Negro Torres (Sergio Hernández) regresa a su pueblo natal, un poblado cordillerano del sur de Chile, debido a la muerte de su madre. Allí se reencuentra con dos amigos de infancia, el Chico Mario (Luis Dubó) y el Guatón Molina (Emilio García), quienes, sabiendo que Torres posee un respetable capital y ante la proximidad de la Semana Santa, le proponen embarcarse en una empresa que promete generosos beneficios: viajar a la costa para comprar mariscos que luego serán vendidos en el pueblo.
Así se inicia esta "pequeña historia", como la definió el propio Carrasco al presentarla ante el público valdiviano. Con una sólida partida que refleja la experiencia del realizador en la captura de paisajes silvestres y que poco a poco deviene en una suerte de road movie rural y picaresca, regida por las dificultades de tan súbita empresa. Con el chascarro, el gag como elemento rector, la película se mueve entre el viejo espíritu de filmes como El Circo Chamorro )de José Bohr- y de comedias más recientes del tipo Cómo Aman los Chilenos )de Alejo Alvarez- en su retrato idiosincrático. El Negro Torres, el Chico Mario y el Guatón Molina son, con distintos matices, la estampa de ese chileno cándido y soñador, siempre dispuesto a seguir adelante pese a la adversidad.
Serios problemas de sonido en su primera exhibición atentaron contra un trabajo de vocación masiva, donde el sustento de la historia ) amén de un saludable registro postal del paisaje- debería estar en la chispa del diálogo. Hacia el final, con una tendencia al sketch de brochazo grueso y a la liviandad dramática para mostrar su tipificación del chileno "amigo de sus amigos" y cuyo eterno lema parece ser "lo comido y lo bailado no me lo quita nadie". Con buenos desempeños de Luis Dubó como el pícaro y pendenciero Chico Mario y de Carmen Disa Gutiérrez en el papel de Amanda, la mujer de la que Torres se enamora durante su ajetreado viaje, Negocio Redondo es coherente en su afán de registrar la simpleza de una anécdota encausada por los tropiezos de este trío de comerciantes inexpertos y su alta de grandes pretensiones aparece como su principal fortaleza.

Nueva exhibición
Problemas en el sistema de amplificación del Cine Cervantes fueron la causa de los fallas de audio de la primera exhibición de Negocio Redondo. Lucy Berkhoff, directora de la muestra, se refirió ayer al impasse junto al director Ricardo Carrasco, anunciando que a la segunda exhibición del filme, programada para hoy en formato de video, se agregará una tercera función en 35 mm.
"Aprovecho la ocasión de decirles que, así como va creciendo, necesitamos para nuestro festival otras salas u otros implementos para poder tener una buena presentación el día inicial", indicó Lucy Berkhoff. Por lo mismo, anunció que se está presentando para el 2002 un proyecto Presidencia de la República para conseguir mejoras en la infraestructura del certamen, sin que se descarte la idea de construir una sala nueva.
La segunda jornada de la muestra incluyó la exhibición del filme La Tercera Oreja, basado en la antigua serie radial, y tuvo entre sus puntos altos el pre-estreno de Y Tu Mamá También, filme del mexicano Alfonso Cuarón que llega entre los favoritos a la competencia de largometrajes.

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30/09/01, La Tercera.
Lübbert dedicó el premio a su familia
Taxi para Tres elegida mejor película en San Sebastián
La cinta dirigida por Orlando Lübbert recibió ayer la Concha de Oro a la Mejor Película, el galardón más importante que entrega el certamen español y uno de los más trascendentales que ha recibido el cine chileno.
La Tercera/ Agencias

Desde la noche del viernes corría el rumor que Taxi para Tres, la taquillera cinta del chileno Orlando Lübbert, podría obtener algún galardón en el prestigioso Festival Internacional de Cine de San Sebastián.
Los organizadores del certamen habían pedido al director que dejara Madrid y regresará a San Sebastián porque participaría en la premiación. Algunos comenzaron a especular. Un premio al mejor actor para Alejandro Trejo, Daniel Muñoz o Fernando Gómez Rovira, o la Concha de Plata al Mejor Director parecían posibles.
Pero todas las expectativas quedaron cortas. Ayer y por una "amplia mayoría", el jurado entregó a la cinta nacional la Concha de Oro a la Mejor Película, el galardón más importante que entrega el certamen español y uno de los más trascendentales que ha recibido el cine chileno.
Presidido por el cineasta francés Claude Chabrol e integrado, entre otros, por el escritor chileno Jorge Edwards el jurado señaló que Taxi para Tres refleja "una cinematografía honesta y hecha con escasos medios, aunque profunda y efectiva". Chabrol, por su parte, dijo que se premiaba a un director con "mucho porvenir" y a una película "inteligente, equilibrada, divertida y reveladora de la realidad chilena actual".
Lübbert dedicó el premio a su familia, "que me aguantó durante los dos años que tardé en hacer el filme", y a Joaquín Muller, el camarógrafo de la cinta La Batalla de Chile, detenido desaparecido en 1975.
El excelente resultado del debut internacional de Taxi para Tres sorprendió incluso al cineasta chileno. Aún emocionado por la buena noticia, Lübbert señaló a La Tercera: "Había posibilidades, pero nunca imaginé que tendríamos un premio tan importante. Todavía no me puedo hacer la idea de que ganamos. Lo que pasa es que no estamos acostumbrados a ganar premios tan importantes. Estar aquí es estar en la liga de los grandes".
Desde su llegada a España, el director sabía que no se trataba de un certamen fácil. San Sebastián es, junto con Berlín, Montreal, Venecia y Cannes, uno de los pocos festivales de categoría "A" que existen y cuenta con una competencia de alto nivel. De hecho, era la primera vez que una cinta nacional entraba en su selección oficial. A esto se suma la falta de presupuesto para hacer un trabajo fuerte de promoción y por las disímiles reacciones con que los medios españoles habían recibido la cinta.
"Cuando estuvimos en San Sebastián nos dimos cuenta que era bien recibida por el público, pero nunca nos imaginamos que podía ganar", relata Alejandro Trejo, quien interpreta a un atribulado taxista que se hace cómplice de un par de asaltantes. "Creo que es un premio merecido. Esta película habla de una realidad puntual. Es una historia que retrata en forma honesta y sin caricaturizar a los sectores marginales. Y ese cariño y seriedad con que se trabajó dio frutos primero en nuestro país -con más de 250 mil espectadores - y ahora en el extranjero con este reconocimiento".
"Este es un premio para todo los que hacen cine en Chile y Latinoamérica", agrega Lübbert. "Pero no fue fácil, había en competencia tremendas películas y grandes promociones. Nosotros no teníamos nada y todo lo que conseguimos fue gracias al trabajo duro".
El próximo destino del realizador chileno es Madrid, donde viajará para asistir a una muestra cinematográfica. El día jueves regresará a Chile y asistirá al Festival de Valdivia. "El premio le ha dado un tremendo pedigrí a la película por lo que esperamos que se estrene en España y otros países", agrega Lübbert.
Los otros premiados
En San Sebastián también fueron premiadas la cinta En Construcción, de José Luis Guerín, que obtuvo el Premio Especial del Jurado y la prestigiosa distinción de la Fipresci (Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica). Como mejor director fue elegida el francés Jean-Pierre Ameris por la cinta C`est la Vie. Las Conchas de Plata a la Mejor Actriz y al Mejor Actor recayeron en la española Pilar López de Ayala por su interpretación en la película Juana la Loca, de Vicente Aranda, y en el kurdo Duzgun Ayhan, por su papel en el filme suizo Escape to Paradise, dirigido por Nino Jacusso.
Un buen momento
Para el cineasta y distribuidor de Taxi para Tres, Cristián Galaz, el triunfo en San Sebastián "cierra una semana espectacular para el cine chileno". Luego que el día del cine convocara a más de 130 mil espectadores en las salas y de que el viernes el Presidente Lagos firmara el anteproyecto de fomento al audiovisual. "Hace tiempo que se viene hablando en Europa no sólo del renacer sino del emerger de una cinematografía en Latinoamérica que es la chilena". En términos prácticos adelanta que el triunfo abre grandes posibilidades de distribución y el interés de eventuales coproductores para desarrollar cine chileno. "Te aseguro que con esto Taxi para Tres se va a estrenar en España sí o sí, y seguro que en toda Europa".
El realizador Carlos Flores, director de la Escuela de Cine de Chile, agrega que "para las nuevas generaciones ésta es una demostración de que es posible hacer cine, porque todos trabajamos sobre la base de que a lo mejor todo podría ser en vano".
Premios para Chile
La historia reciente del cine chileno está salpicada de galardones internacionales. A principios de los años ¹90 Gloria Münchmayer se llevó la Copa Volpi del Festival de Cine de Venecia a la Mejor Actuación Femenina por su participación en la cinta La Luna en el Espejo (1990), de Silvio Caiozzi. La Frontera (1991), opera prima de Ricardo Larraín, ganó un Premio Goya en Madrid, 1991, y Oso de Plata en el Festival de Berlín, 1992, más otra veintena de galardones. En 1997, el cineasta chileno Raúl Ruiz recibió el Oso de Plata en el Festival de Cine de Berlín en reconocimiento a su trayectoria cinematográfica. Al año siguiente, Andrés Wood captó la atención mundial. Su película Historias de Fútbol fue elegida como Mejor Película en el Festival de Trieste (Italia) y como Mejor Dirección en Huelva. Dos años más tarde, otro chileno triunfó en el certamen español. Coronación, de Caiozzi, fue el gran vencedor de la XXVI edición del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva al obtener el Colón de Oro, máximo galardón del certamen, y otros cuatro premios. La cinta había sido también destacada en el prestigioso Festival de Montreal y Trieste, acumulando más 30 premios.

Abucheos y aplausos en elección de filme chileno
Con algunos abucheos de parte del público y la prensa española asistente fue recibida ayer la decisión del jurado del Festival de Cine de San Sebastián (España), de entregar la Concha de Oro a la película chilena Taxi para Tres, de Orlando Lübbert. El premio para la cinta, que narra la historia de un taxista que decide comenzar a delinquir junto a sus asaltantes, fue una sorpresa para la crítica especializada, que ayer no lo nominaba entre las posibles ganadores y apostaba por la cinta En Construcción, del español José Luis Guerín. El diario El País señalaba que "desde una zona media, templada, otros títulos han buscado con ahínco y con diversas suertes y calidades Œcaer bien¹, como por ejemplo el chileno Taxi Para Tres y el suizo Escape al Paraíso". El periódico ABC, por su parte, también señalaba como posible candidata a alguna distinción a la producción de Lübbert diciendo que: "No hay que obviar la modestia del filme chileno". La sorpresa se dio aún cuando, después de la presentación de la película, las críticas la habían destacado por su historia y por los pocos recursos con los que había contado. "Una gran película chilena, Taxi para Tres, de Orlando Lübbert, levantó el nivel del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, que estaba algo afectado tras la proyección de dos filmes convencionales de Estados Unidos y de Australia", decía de ella la agencia EFE el día después de su exhibición. El diario El País, por su parte, señaló ese mismo día que Taxi Para Tres tenía "un arranque y un final excelentes, pero que adolece de una zona intermedia insuficiente, plana, que da cortedad al vuelo esperpéntico de esta búsqueda por Orlando Lübbert de una imagen desgarrada, sin cosmética, casi documental, de gente arrasada por la ignorancia y la miseria...". Mientras, el periódico La Vanguardia expresaba que era "...un filme policíaco, en clave de comedia negra y cine social nada demagógico, cuyo sencillo hilo argumental encubre la complejidad de una historia de notable tejido temático...". Respecto de las críticas que recibió la película, el director de Taxi para Tres señaló que los españoles siempre esperan ver el tema Pinochet en los filmes chilenos. "La expectativa de la crítica especializada en España sobre el cine chileno está marcada por Pinochet. Hemos tenido crítica muy buena y otra no muy buena, pero la gente en la calle ha sido tremendamente cariñosa con nosotros".


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30/09/01, El Mercurio.

Chabrol: "Amé la película"

Las razones del jurado para premiar a "Taxi para 3" eran claras: "representaba una realidad honesta, hecha con escasos medios, aunque profunda y efectiva".

Pero tanto Orlando Lübbert como el escritor chileno Jorge Edwards, miembro del jurado, destacaron un aspecto importante en la decisión final: "A Chabrol le gustó mucho".

"Estaba muy llena de vida", destaca el legendario realizador francés, presidente del jurado, al teléfono desde San Sebastián. "Fue muy extraño porque la anécdota no es muy optimista pero la película en general lo es. Y mucho", sentencia.

Chabrol destacó además su buen ritmo, su guión sólido y el nivel de las actuaciones del trío protagónico: Alejandro Trejo, Daniel Muñoz y Fernando Gómez-Rovira. "La amé, pero no era el único que pensaba así", precisa Chabrol.

El director de filmes como "La ceremonia" (1995) cuenta que la decisión fue "casi" unánime: "Hubo un pequeño momento en que estuvimos entre "Taxi para 3" y otra, pero rápidamente se llegó a un acuerdo y se determinó la ganadora".

Jorge Edwards destaca el sistema de trabajo que Chabrol impuso al jurado. El francés los sometió a permanentes discusiones entre las diferentes exhibiciones, para dialogar en profundidad los temas tratados por los 17 filmes en competencia. Por ser chileno, Edwards afirma que prefirió mantenerse discreto en relación a "Taxi para 3": "Hubiese sido una falta de tino defenderla", reconoce.

Sin embargo, afirma que apoyar a la película no fue necesario. "Las conversaciones se centraban siempre en las categorías de mejores actores o dirección, pero la cosa de "Taxi para 3" salió de una manera bastante fácil. Fue desde el comienzo una de las favoritas", señala.


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30/09/01, El Mercurio.
FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN:
Aplausos y pifias en el triunfo de "Taxi para 3"

Fernando Zavala

FERNANDO ZAVALA

Una tensa conferencia de prensa y críticas dispares hacían prever que "Taxi para 3" pasaría sin pena ni gloria por la 49 edición del Festival de Cine de San Sebastián. Pero la película de Orlando Lübbert se impuso y logró un triunfo histórico para el cine chileno: ganó la Concha de Oro, premio máximo de uno de los cinco certámenes más importantes del mundo junto con Cannes, Berlín, Venecia y Montreal.

El filme se une así al escaso grupo de triunfos chilenos en esas lides, compuesto por "La frontera" (Oso de Plata en Berlín 1992), "La luna en el espejo" (Mejor Actriz en Venecia 1990) y "Coronación" (Mejor Dirección en Montreal 2000).

Pero no todo fue ideal. Un emocionado Lübbert recibió su Concha de Oro en medio de vítores y pifias. La reprobación venía de periodistas españoles que tenían como favorita a la local "En construcción", de José Luis Guerin, que finalmente se llevó el Premio Especial del Jurado.

"No se le puede dar el gusto a todo el mundo", explicó Lübbert, al teléfono desde San Sebastián. El director prefirió dar vuelta la página. Quedaron atrás las pifias, la tensa conferencia de prensa del viernes 21 - que se vio opacada por preguntas sobre el caso Pinochet- y comentarios como el del diario madrileño "El Mundo", que calificó la cinta de "obvia y cutre (ordinaria)".

Sin dejarse ver

Antes de debutar en el festival donostiarra, Orlando Lübbert se mostraba confiado de que la película iba a tener un buen resultado. "Pero nunca me imaginé que iba a ser la Concha de Oro", reconoció ayer, momentos antes de asistir a la ceremonia de premiación en la que no planificó estar.

Lübbert dejó San Sebastián el sábado 22, después de exhibir su filme. Se fue a Madrid para establecer contactos con distribuidores y posibles financistas de su próximo proyecto, "Julia, la fugitiva". Pero anteayer, viernes 28, recibió un misterioso llamado telefónico de Diego Galán, miembro del comité directivo del festival.

"Él me invitó a volver y a tomarnos un trago", cuenta. Le dije que no podía ir, que estaba con mi hijo. Pero Galán fue insistente y finalmente nos invitó a ambos, nos pagó el viaje y el alojamiento", agrega.

Regresó a San Sebastián el viernes en la noche. Le dijeron: "No te dejes ver mucho". Su intuición le decía que había ganado algún premio. Ayer por la mañana la buena nueva se le informó vía telefónica.

Lübbert cree que el premio le abre las puertas a "Taxi para 3": "Todos los distribuidores esperan los resultados del festival para llegar a acuerdos", señala. Ya ha recibido múltiples invitaciones a festivales de cine y la película está seleccionada para representar a Chile en la búsqueda de un cupo entre los nominados a Mejor Película de Habla Hispana en los Goya, el Oscar del cine español, de 2002.

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29/09, La Tercera.
Director de "Taxi para tres" supo antes que había ganado, pero debió mantener el secreto
Lubbert: premio es reconocimiento al cine chileno

Junto con dedicarle el triunfo a su esposa, el realizador dijo que esperaba que este premio permita "hacer conciencia en la gente que maneja el poder de que realmente aquí podemos contar con una cantidad de gente de calidad".
Tercera Digital - Agencias
SAN SEBASTIAN.- Como un reconocimiento al buen nivel en que se encuentra la cinematografía chilena calificó el director de la película "Taxi para tres", Orlando Lubbert, el máximo premio conseguido hoy en la 49ª edición del Festival de Cine de San Sebastián. Asimismo, el realizador le dedicó el triunfo a su esposa "que me ha soportado todo este tiempo", dijo.
Entrevistado por radio Cooperativa, Lubbert lamentó que los actores del filme no se encontraran en España para poder compartir la alegría de este galardón."Me apena un poco, ojalá estuvieran acá", manifestó.
Dijo que supo de que su película había ganado el certamen fílmico luego que se lo comunicara el director del festival, pero con la promesa de guardarlo en secreto, y admitió que con este triunfo está viviendo uno de los momentos más felices de su carrera. "El cine chileno es tan incipiente todavía, este tipo de cosas son realmente espectaculares para nosotros, todavía estamos comenzando a levantar una cinematografía", sostuvo
Críticas: buenas y malas
Respecto a la recepción que ha tenido la película, admitió que han "tenido críticas muy buenas y otras que no son tan buenas, pero la gente, en la calle, sobre todo ha sido extremadamente calurosa, y eso los actores, cuando estuvieron aquí, lo percibieron en carne propia. La gente los saludaba en la calle con mucho cariño".
Lubbert dijo que esperaba que este premio permita hacer "conciencia en la gente que maneja el poder de que realmente aquí podemos contar con una cantidad de gente de calidad, con historias de calidad y que nos dan una tremenda presencia en el extranjero".
Respecto de si en algún momento del rodaje pensó en que su filme obtuviera algún galardón en un festival como éste, el realizador indicó que "una cosa tan grande nadie la piensa, esto empieza a salir, es una dinámica compleja y larga. Es una lucha", dijo.
Explicó al respecto que los realizadores en Chile "nos podemos acoger más que a la ley del cine (que es como) la ley del deporte. El cine es un 20 por ciento arte, y el resto es bastante deporte: hay que correr para un lado para otro y hay que trabajar mucho. Es un esfuerzo muy grande".
Junto con dedicarle el triunfo a su esposa, a sus padres, a sus amigos y a sus colegas, advirtió que hacer cine es un trabajo de conjunto, y donde "estamos todos tratando de apechugar juntos. Ojalá que podamos seguir haciendo cine y que mañana pueda ser otro y llegar a nuestra gente y también a otros pueblos, como ha pasado con "Taxi para tres".
Reiteró que nuestra cinematografía se encuentra en un buen pie y los reconocimientos internacionales alcanzados demuestran que los realizadores chilenos están en condiciones de plantearse frente a quienes "piensan que el cine hay que importarlo, que es más barato traerlo de Estados Unidos que producir cine propio. Creo que hemos dado sufientes pruebas de que somos un país que necesita expresarse en el cine, que tiene muchas historias que contar y ojalá que esas éstas sean de una gran diversidad, que expresen lo que somos, que cuenten lo que somos sin tapujos".


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29/09, La Tercera.
"Concha de Oro" fue para el film del chileno Orlando Lubbert
"Taxi para tres" ganó Festival de Cine de San Sebastián
La película está protagonizada por Alejandro Trejo, Daniel Muñoz y Fernando Gómez-Rovira, y cuenta las peripecias de dos asaltantes de poca monta y un taxista obligado a elegir entre ayudarlos o sufrir daño por no hacerlo.
Tercera Digital - Agencias

SAN SEBASTIAN.- El jurado internacional de la 49 edición del Festival de Cine de San Sebastián concedió hoy la Concha de Oro, máximo galardón del certamen, al filme chileno "Taxi para tres", de Orlando Lubbert.
La película es protagonizada por Alejandro Trejo, Daniel Muñoz y Fernando Gómez-Rovira, quienes representan a dos asaltantes y a un taxista que se ven involucrados en una ácida historia de denuncia de la corrupción y la injusticia en que viven vastos sectores de la sociedad chilena.
La anécdota de la que parte la historia es sencilla. Dos ladrones de poca monta asaltan un taxi y ofrecen al conductor la disyuntiva: o los ayuda a cometer sus delitos, o lo meten en el baúl tras herirlo. El hombre no duda y acepta el trato.
Lo interesante del filme es que nada es lo que parece y la frase que dice en varias oportunidades uno de los asaltantes, "todos mienten", mostrará su dramático sentido al final.
"Volante o maleta
Lubbert relató esta semana que la idea del filme surgió en 1986 tras una visita a una pequeña población, donde un taxista le contó que unos días antes dos asaltantes subieron a su vehículo y le ofrecieron que eligiera: "volante o maleta". Es decir, que optara por conducir el coche o ser encerrado en el maletero.
Lo extraordinario del asunto, añadió el conductor, es que los delincuentes le ofrecieron repartir las ganancias de sus atracos. La frase y la breve anécdota fueron el germen de la cinta, en cuyo guión comenzó a trabajar Lubbert.
"Taxi para tres" es una de las películas mas singulares del cine chileno de los últimos años y a pesar de algunos problemas técnicos, es una obra que combina con sorprendente complejidad diversos tonos de relato y varios niveles de lectura. Y todo impregnado de una mordaz ironía y un humor desesperado.
Lubbert, de 56 años, vivió dos décadas en Alemania donde desarrolló una activa carrera como documentalista. Allí estrenó su primera película, "Los puños frente al cañón", que filmó en Chile en 1975 y logró rescatar tras partir al exilio.
En Berlín escribió y dirigió los largometrajes "El Paso" y "Die Kolonie", se dedicó a la docencia y filmó documentales para la televisión alemana. En 1995 volvió a Chile, donde rodó en 1999 un documental sobre el caso Pinochet, "La herida abierta".
Los otros premios
Según anunció el jurado, la Concha de Plata al mejor Director fue otorgada al francés Jean-Pierre Ameris por la cinta "C'est la vie", mientras que el Premio Especial del Jurado correspondió al español Jose Luis Guerin, por el filme "En construcción".
Las Conchas de Plata a la Mejor Actriz y al Mejor Actor recayeron en la española Pilar López de Ayala por su interpretación en la película "Juana la Loca", de Vicente Aranda, y en Duzgun Ayhan, por su papel en el filme suizo "Escape to Paradise", dirigido por Nino Jacusso.
La cinta del español Guerín, "En construcción", también obtuvo el premio de la prestigiosa Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (FIPRESCI).
Por su parte, el filme mexicano "De la calle", de Gerardo Tort, ganó el Premio a los Nuevos Directores.

29/09, La Tercera.
película de Andrés Wood se estrena el próximo jueves en las salas locales
Lo bueno y lo malo del filme chileno La Fiebre del Loco
Apoyada en una excelente fotografía de los canales del sur, la cinta chilena naufraga al presentar demasiadas historias que como conjunto no logran configurar un retrato convincente sobre el desarraigo y la ambición. Destacan los personajes secundarios de Tamara Acosta y María Izquierdo.
Rafael Valle

Hay varias razones por las que se puede considerar a La Fiebre del Loco uno de los estrenos cinematográficos locales más esperados del 2001. La primera, por tratarse del tercer largometraje de Andrés Wood, destacado realizador chileno de la última década que entregó la exitosa Historias del Fútbol (1997) y su versión para la pantalla grande de la obra El Desquite (1998), de Roberto Parra. Las otras corren por parte del ambicioso proceso de producción de este largometraje, estrenado mundialmente en el último Festival de Cine de Venecia tras tres años de trabajo y un difícil rodaje en lejanos parajes de la undécima región.
La historia transcurre en Isla Gala, un pequeño caserío -ubicado en el interior de los canales australes- que se ve revolucionado tras el levantamiento de la veda del loco, molusco que se encuentra al borde de la extinción. Por esa razón llegan hasta la zona pescadores, buzos y un contingente de forasteros que incluye desde comerciantes a prostitutas. La Fiebre del Loco centra su mirada en los pasos de Canuto (el argentino Emilio Bardi), un viejo conocido del lugar que vuelve luego de siete años de ausencia, amparado financieramente por un inversionista japonés y con la ayuda de Jorge (Luis Dubó), un buzo hasta ahora retirado del oficio.
"Estoy hablando de personajes que yo los llamo secundarios de la vida, personajes que no son protagonistas, que son de alguna manera parias y que encuentran su espacio en este lugar donde nadie vive", decía ayer Wood, al presentar su película a la prensa.
Gilberto Villarroel y René Arcos firman, junto al realizador, un guión que se desarrolló a lo largo de tres años y con varios cambios en el camino. "Le di muchas vueltas", cuenta el cineasta. "Fue muy parcelado, partí con esto después de Historias de Fútbol; en mayo del '98 teníamos la primera versión que fue a competir a Sundance y después salió lo de El Desquite, que adormeció el proyecto. Después lo tuvimos que retomar con fuerza; fueron muchas versiones y mucho trabajo".
La aclaración es necesaria por tratarse de un relato que confirma la vocación costumbrista de Wood al retratar parte del paisaje chileno y el modo de vida de sus habitantes, mientras Arcos da fe de su experiencia en el género telenovelesco con la construcción de diversas sub-tramas donde conviven el drama, la comedia y el romance. Acaso sea este el mayor problema que enfrenta una película que se desarrolla en poco más de una hora y media de duración: el exceso de historias paralelas. Todas confluyen en una trama donde la anécdota sobre la búsqueda del dinero fácil, sobre el desarraigo afectivo -ilustrada en la relación entre Canuto y Sonia (Loreto Moya)- y sobre el carácter oscuro de las ambiciones humanas terminas desperfiladas como conjunto.
Esa misma necesidad de contar una historia de múltiples vértices en tiempo tan limitado impide también reflejar el carácter de epopeya en el último rincón del mundo, de lucha del hombre contra el hombre lejos de la civilización. Dicho de otro modo, Isla Gala no parece todo lo inaccesible y lejana que se quisiera para esta aventura coral de seres solitarios, pese al notable cometido de Miguel Joan Littin al fotografiar la majestuosa inmensidad de estas tierras virginales. Verdadero reflejo de las virtudes técnicas de un proyecto realizado en difíciles condiciones ambientales.
También hay otros aciertos, generalmente ligados al desempeño de personajes secundarios como el Padre Luis (otro argentino, Luis Margani), suerte de sacerdote-sheriff del pequeño poblado; Nelly (Tamara Acosta), la mesera del atestado restaurante local; y Leila (María Izquierdo), la jefa del contingente de prostitutas que llega al lugar. Los otros protagonistas de este viaje largo e infructuoso, marcado por las bajas pasiones que conducen al desengaño.


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29/09, El Mercurio.
FESTIVAL DE CINE:
"Negocio redondo" abre Valdivia

FERNANDO ZAVALA

FERNANDO ZAVALA

"Estoy muerto de miedo", confiesa el documentalista Ricardo Carrasco (41), a pocas horas de la primera exhibición de su primer largometraje de ficción, "Negocio Redondo". La comedia (ver recuadro) será el plato de fondo de la jornada que inaugurará el Octavo Festival de Cine Internacional de Valdivia, que comenzará hoy.

Carrasco asegura estar a la expectativa. Pero su nerviosismo no le quita confianza. Es un director que cree en su película. "Habla mucho de los chilenos y tiene mucho humor", señala.

Con más de una década de experiencia en el género documental, Ricardo Carrasco ha trabajado en programas de televisión como "El hombre al desnudo", de TVN, y "Bajo la cruz del sur", de Megavisión. Se muestra dolido por la decisión de Canal 13 de no renovar contrato con Francisco Gedda, creador de la serie "Al sur del mundo", para una temporada 2002; Carrasco trabajó para ese programa por más de 10 años.

Experiencia pasada
¿La filmación de "Negocio redondo" en el sur de Chile le trajo recuerdos de su década en "Al sur del mundo"? "Por supuesto", exclama. Y sigue: "Hay una escena donde unos personajes comienzan a hablar con un habitante de la zona. Le preguntan a qué se dedica... ¡lo entrevistan! Sin querer, realicé un homenaje a la que fue una de las grandes escuelas que tuve".

Ricardo Carrasco tiene experiencia en el documental. Pero hacer un documental no es lo mismo que realizar una película. Asegura que el suyo no fue un salto traumático: "Hoy ya no existe una diferencia entre el cine documental y el de ficción. Existe más bien una división entre uno de tendencia realista y otro que no la tiene".

Tuvo a su favor la experiencia de trabajar con la realidad: "Debes decidir rápidamente dónde poner la cámara para contar bien la historia, porque no puedes repetir una escena". Y lo más difícil fue acostumbrarse a trabajar "con 30 personas en lugar de tres".

Hace unos meses, Ricardo Carrasco realizó un focus group para testear la película. Dice que usó ese mecanismo para "una edición final". ¿Correcciones? "Cosas muy pequeñas, de ritmo". Cortó la película en un minuto y medio, por ejemplo. Sobre el estudio señala: "Como era mi primera película, tenía mucho temor. Pero me produjo mucha satisfacción sentir que no estaba tirando palos al aire".

La película se llama "Negocio redondo". ¿Será el gran negocio de su realizador? "No sé si económico", dice Carrasco, "pero quiero que sea el negocio que permita seguir haciendo ficción". Es que se enamoró del cine género, dice: "Es una de las experiencias más gratificantes que he vivido", remata.

En claves distintas

"Negocio redondo" trata sobre tres amigos que habitan el pueblo cordillerano de Cunco, en la IX Región, y que deciden ganar dinero fácil y rápido vendiendo mariscos en el lugar para semana santa. Pero las cosas no salen como ellos en un comienzo lo imaginaron.
Aspectos como su ambientación en el sur de Chile y la motivación de los protagonistas por hacerse ricos a través del comercio de moluscos llaman a las comparaciones con otra película: "La fiebre del loco", de Andrés Wood, que se estrenará el jueves 4 en Santiago y Valparaíso.

Ricardo Carrasco se apresura en destacar las diferencias: "No he visto la película, pero sí una sinopsis. Y he hablado con Andrés (Wood). Me parece que "La fiebre del loco" está en clave de drama y mi película es totalmente cómica, satírica y con toques románticos".

En los próximos días, "Negocio redondo" comenzará su campaña de marketing para estrenar en noviembre con no más de cuatro copias ("La fiebre del loco" abrirá con 10) y ya tiene su sitio web, www.redondo.cl.


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28/09, El Mercurio.
LA ÚLTIMA PELÍCULA DE ANDRÉS WOOD
Una historia de locos

Marcelo Simonetti

Hace ya varios años que la imagen de un puñado de prostitutas navegando por las aguas sureñas se había quedado prendada en la memoria de Andrés Wood: "Debe haber sido en 1988, cuando yo trabajaba como economista. Me acuerdo de que tuve que hacer un viaje entre Puerto Montt y Aisén. Era invierno y la travesía duró por lo menos veinticuatro horas. Algunos de los camioneros que iban a bordo se pusieron a contar historias de lo que ocurría en esos islotes para cuando se levantaba la veda del loco. Fue ahí que oí por primera vez la historia de un bote que iba dejando prostitutas en los lugares donde los buzos extraían locos y que, al cabo de un par de días, volvía a recogerlas".

Es ahí donde nace La fiebre del loco, la última entrega de Wood. Una historia que no solo se maneja en la esfera visual. También huele: a sur, a bote, a puta riendo en la mitad de la lluvia. Wood ha vaciado buena parte de sus obsesiones en esos 93 minutos de cinta. La chilenidad a la que él alude y que ya está presente en sus anteriores películas: Historias de fútbol (1997) y El desquite (1999). No es casualidad que haya elegido un lugar como isla Toto para rodar. Un archipiélago que queda poco más allá del quinto infierno, donde no hay energía eléctrica ni teléfonos, ni agua potable, ni carabineros.

­Quería crear esa sensación de aislamiento. Recorrí todo Chiloé, todo Osorno. Pero siempre en los fondos había casas o cables, o botes, o bosques raleados. No me servían. Hasta que uno de los asistentes de dirección me comentó acerca de isla Toto. Llegamos hasta allá en una travesía interminable. Y supe que ese debía ser el lugar. Me enamoré de él. No solo por la belleza, sino por la sensación de hallarme en un lugar que, sin estar fuera de la globalización, estaba justo en el otro extremo. Isla Toto era lo mismo que la imagen de un indio del Amazonas con una gorra de los Chicago Bulls ­cuenta Wood.

En ese aislamiento también hay una metáfora de Chile. Del país que somos, tapiado por la cordillera, a punto de caernos al mar. Solo que isla Toto tiene su propia historia. Se ha hecho de la nada. Partió como un manojo de carpas de plástico en donde los pescadores recuperaban el sueño. De a poco fue creciendo hasta convertirse en un pueblo en medio del océano, a veinticuatro horas por mar desde Quellón. La fiebre de la merluza en los noventa, que llevó a más pescadores detrás de los cardúmenes y de la plata dulce, y la labor del sacerdote Antonio Ronchi terminaron por darle aires de pueblo.

­Ronchi es el emblema del pueblo. Gracias a él, en buena medida, el pueblo existe. A mediados de los ochenta allí no había familias. Pero Ronchi se las arregló para organizarlos y crear espacios comunitarios ­explica Wood­. Él levantó la iglesia. También el colegio. Andaba con un salchichón debajo del brazo. Cagado de frío. Le hacía dedo a los aviones. Viajaba a Santiago, se ponía en la puerta del Canal 13 y pedía un millón de cosas. Sí, tenía una extraña manera de relacionarse con el mundo ­dice el director.

Además, Ronchi tenía una teoría bien particular del despoblamiento de la isla. Porque muchos de los que se instalaron en isla Toto al poco tiempo partieron a probar suerte a Argentina o al norte. Pocas fuentes de trabajo, concluía la mayoría. Pero Ronchi estaba seguro de que los hombres se iban porque se aburrían. Entonces, creó la radio Madre de la Divina Providencia, que transmitía recados y se encargó de comunicar a las diferentes islas del archipiélago Puerto Gala, del que es parte la isla. Y, como si eso fuera poco, puso en la isla antenas parabólicas. Así, los isleños que se aburrían de la pesca, podían echarse en la tarde a ver Sky.

En La fiebre del loco aparece este cura. Pero no es precisamente Antonio Ronchi. "En un principio el personaje se llamaba Antonio, pero nunca quisimos que fuera una copia fiel del verdadero. La gente de la Junta de Vecinos y del Sindicato de Pescadores, que son las únicas dos organizaciones que existen en la isla, no entendieron esto y consideraron que el padre Antonio era mucho más que ese personaje y, en una de las tantas transacciones que tuvimos que hacer, debimos cambiarle el nombre y ponerle padre Luis".

Lejos de todo, de todos

Cada domingo, isla Toto vivía un pequeño carnaval. El simple hecho de que en el horizonte apareciera la barcaza trayendo víveres, unas cuantas cartas, algún nuevo visitante, iluminaba el paraje lluvioso y solitario. Ocurrió así durante las siete semanas que duró el rodaje y siguió ocurriendo luego, como ya es costumbre en esta isla y sus alrededores. Ritos como ese cautivaron al equipo de La fiebre del loco que, casi sin darse cuenta, comenzó a sentir y a vivir a la par que los pescadores y sus familias.

­Luchamos a diario contra una realidad muy diferente a la que vivía cada uno de no-sotros. Aprendimos a vivir en un lugar aislado y que no ofrecía muchas posibilidades para salir o caminar. Nos hicimos amigos de los pescadores. Comprendimos su filosofía de vida. Fue una relación llena de afectos ­cuenta Luis Dubó, actor que encarna uno de los protagónicos de la película.

No hay hoteles ni residenciales, ni nada que se les parezca. Ya está dicho que hasta hace unos diez años las únicas viviendas que había sobre esos islotes eran chozas de nailon, que con suerte protegían de la lluvia y el frío. En las noches, el silencio es una circunstancia implacable.

Isla Toto está a la altura de Coihaique. Para llegar hasta allí, actores y técnicos debieron volar desde Santiago a Puerto Montt. Desde ahí viajar por tierra hasta Quellón. En Quellón abordaban la barcaza que los dejaba a cuatrocientos metros de tierra firme, tras una viaje de casi veinticuatro horas. El último tramo lo hacían en bote. Y de este trámite no se libró nadie: ni Gabriela Medina ni Carmen Barros, las actrices más veteranas.

El equipo de La fiebre del loco pasó cada una de las noches durmiendo bajo el techo del gimnasio de la isla. Habitando unos camarines hechizos, bañándose tarde, mal y nunca, porque el agua allá es un bien escaso. Colgando en los tendederos la ropa que, de tanto en tanto, algunas mujeres de la isla lavaban.

­Fue un riesgo grande porque estábamos encerrados en un hábitat muy pequeño. Podía haber quedado la crema en cualquier momento ­relata Wood­. Una vez, viajando desde Quellón a la isla, encallamos. Debimos esperar doce horas a que cambiara la marea. Al final, a las cinco de la mañana estábamos subiéndonos a los botes para hacer el último tramo, tras 36 horas de travesía. Si en ese instante alguien me hubiese dicho "loco de mierda, mañana mismo me largo de aquí", hubiese tenido que decirle que le hallaba toda la razón.

Es posible que el equipo haya visto en la sociedad de isla Toto un ejemplo poco usual de armonía. Al fin y al cabo, allá se vive sin que la ley imponga sus términos de modo patente. No hay jueces ni fiscales, ni poli-cías. ¿Cómo entonces este pueblo que vive de la pesca de la merluza española y de la fabricación de mermeladas y dulces de murtilla, puede convivir? Aquello en la película se soluciona con la presencia del padre Luis, quien asume, sin decretos de por medio, el papel de la autoridad. Pero en la isla aquello funciona de manera más difusa.

­Opera el principio de la buena convivencia. No hay desmadres ni excesos porque se depende del otro necesariamente. Por ejemplo, a la hora de trabajar, el motor del bote pertenece a la familia Soto, el bote a sus vecinos, los aperos y los remos son de quien vive más allá, y así ­explica Dubó­. Esa forma de comportarse tiene mucho que ver con la subsistencia.

Así también se han proveído de generadores para la luz o han dispuesto de un sistema para recolectar las aguas lluvias a falta de agua potable. Se trata de gente con orgullo que confía en que, con instancias como la película, isla Toto y el archipiélago en general serán más conocidos. Sienten que están creciendo y sin duda que se beneficiaron de que Wood haya elegido ese lugar para hacer La fiebre del loco.

­Evidentemente la gente era reacia al principio. La Junta de Vecinos nos puso muchos problemas y nos metió varios goles. Les dejamos pasar todos, al punto que hicieron un gran negocio con nosotros. En realidad, me sacaron la cresta. Si hubiese ido una teleserie para allá, te aseguro que no le sacan tanta plata como a nosotros. Es que pusimos mucho dinero en reparaciones y en los bienes que dejamos: desde colchones, cocinas, baños. No fue barato. Pero está bien que sea así ­apunta Wood.

El control de la fiebre

Pero qué es La fiebre del loco. "Si me lo preguntas te tengo que decir que es una historia de amor y amistad en la cual hay un fraude relacionado con mariscos; esa es la fría", responde Wood, rematando la frase con una risa corta, espontánea, medio nerviosa. Es que la película es mucho más y Wood lo sabe. Hay mucha carne, mucho personaje entrañable que uno quiere llevarse a casa, como Nelly, la mesera del restaurante que encarna Tamara Acosta, o Leila, la cabrona que lleva las putas a la isla y que interpreta María Izquierdo.

Hay algo con las circunstancias del filme de Wood que también se halla en Historias de fútbol y en El desquite. El tema de cómo las circunstancias superan al personaje y hacen del destino algo que no está en sus manos.

­Los personajes terminan creando una bola de nieve mucho más grande de lo que pensaron. Es lo que le ocurre al goleador de barrio en Historias de fútbol. Él marca el gol, pero no quiere marcarlo o no sabía qué quería. A Anita, en El desquite, le pasa lo mismo. Son personas que engañan, que mienten, pero a la chilena. Para no herir ­reflexiona el director del filme.

Se trata, en alguna medida, de las obsesiones de Andrés Wood. Un hombre delgado, casado, dos hijos, que con 36 años no da la impresión de ser el dueño de la mirada que hay detrás de Historias de fútbol o El desquite, o La fiebre del loco. En realidad, a pesar de que no usa corbata ni traje, ni camisas de cuello almidonado, da más la apariencia de un joven economista que la de un cineasta. De hecho, fue economía lo que estudió en la Universidad Católica.

­¿En qué momento el economista cambia el switch y decide hacer cine?

­Fue muy paulatino. Alcancé a trabajar ocho meses como economista. Antes de que la fotografía me atrapara. En 1989, hice un trabajo de asistente de dirección con Jorge López, en un documental acerca del vino. Pero a esas alturas yo no tenía idea. Y me propuse estudiar. Partí a Nueva York a estudiar dirección de fotografía y de ahí derivé a la dirección. Mi primer corto lo hice en 1992 en base a un cuento de Mario Benedetti: Idilio.

Luego vino Reunión de familia, corto con el que Wood gana el concurso de cortometrajes organizado por el instituto Arcos y con el que llega al Festival de Clermont Ferrand, el Cannes de los cortometrajes. Y así, hasta llegar a La fiebre del loco, con cuyo guión fue finalista en el Festival Sundance y ganó un importante premio en el Festival de Guiones de La Habana.

­Lo que a mí me interesaba con La fiebre del loco era realizar un proyecto con el mismo espíritu de la tercera historia de Historias de fútbol. Quería crear una historia en entornos reales, con personajes supuestamente reales, pero ficticia. No se trata de una historia para puristas. No se intenta documentar de si las prostitutas son así o asá. No es un documental, pero engaña, porque es muy real. Si hoy casi no hay locos. La fiebre del loco como fenómeno ya no existe.

Puesto de esta forma, La fiebre del loco podría mirarse como un registro histórico. Difícilmente, las caletas o los puertos menores volverán a sentir esa fiebre que se producía cuando se levantaba la veda del molusco y los buzos se hundían en el mar a extraerlos como si el mundo se fuera a acabar. Una pequeña torre de Babel nacía entonces a orilla de playa. Y los pescadores, tal como ocurre en la cinta, encendían sus cigarros utilizando billetes de veinte mil pesos en vez de fósforos. O las putas llegaban en balsa para vender placer a los más esforzados pescadores.

Es que el sistema de extracción del loco ha cambiado. Hoy es imposible que ocurra una fiebre del loco. La Subsecretaría de Pesca decretó la veda por tres años en el 2000, pero ha marcado una serie de zonas de excepción, suerte de parcelas llamadas "áreas de manejo", que son controladas por los propios pescadores. Son ellos los que deben preocuparse de que los locos crezcan y que no se provoquen excesos en su explotación. Hoy se cuentan más de doscientas áreas de manejo en el país, con lo que el fantasma de la extinción se ha ahuyentado por el momento.

Pero los locos no son lo único que escasea en el país. Para Dubó, quien aprendió a bu-cear en las frías aguas de isla Toto, hay algo que no termina de entender: "No me cabe en la cabeza que siendo un país con tanto mar, haya tan pocas historias de mar".

Raro, ¿no? Pero es así. Por eso es que "El Sábado" decidió tomar el toro por las astas y decidimos contarle parte de esta historia. Una historia sureña, que huele a mar, a soledad, a quinto infierno. La misma que podrá verse, el próximo martes 2 de octubre, en la avant-première que hemos organizado como parte de nuestro tercer aniversario.

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24/09, El Mercurio.
LEY DE CINE:
La fórmula chilena para crear una industria fílmica imita a leyes extranjeras

RODRIGO MIRANDA

Tras un análisis comparativo de leyes de cine en otros países, un grupo de abogados contratados por el área de cine de la División de Cultura del Ministerio de Educación llegó a una conclusión: la mejor estrategia para fomentar el cine chileno es una ley simple, flexible y abierta, que pueda defenderse de las amenazas burocráticas.
Bajo ese espíritu nació la propuesta de ley de fomento a la actividad audiovisual, que será firmada el jueves 27 por el Presidente Ricardo Lagos. Según cuentan sus redactores, propondrá una mirada "de fomento", no regulativa, cuyo objeto es crear el Consejo de las Artes e Industria Audiovisual.

Este consejo debe reemplazar la actual institucionalidad, que está disgregada entre el Ministerio de Educación, Relaciones Exteriores y la Secretaría General de Gobierno. La idea es estimular la actividad cinematográfica, y diseñar y ejecutar futuras políticas. Además se resolverán temas como la conservación del patrimonio fílmico y la colaboración con los canales de televisión.

Según explican sus creadores, el exceso de regulaciones - que la ley chilena obviará- ha sido el único punto débil de la mayoría de sus símiles extranjeras. ¿Un ejemplo? La Ley Miró en España que cambió el modelo de producción del cine de ese país y lo potenció en el extranjero, imitando el caso francés.

Ejemplo mejorado
Esa legislación - creada por la fallecida directora Pilar Miró- es considerada un modelo eficaz. Pero osciló entre falencias y aciertos, los mismos que la ley chilena tratará de evitar o mejorar, respectivamente.

La sombra de la corrupción: Desde diciembre de 1982, la Ley Miró reorganizó el cine español abriendo el grifo de los fondos estatales. Pero, con el paso de los años, dio pie al tráfico de influencias.

Como representante de la Plataforma Audiovisual, el cineasta nacional Cristián Galaz, quien también participó en la redacción de la ley local, señala que estos posibles vicios no se repetirán aquí. "El nuevo organismo del cine chileno no estará conducido sólo por cineastas. Habrá operadores del Estado y representantes de los Ministerios de Hacienda o Relaciones Exteriores", dice.

No sólo fondos gubernamentales: Además de administrar fondos como el Fondart o Corfo, la ley chilena también ayudará a conseguir inversión privada. Con esta medida se tratará de evitar los llamados efectos "estatizantes" de la Ley Miró que, desde 1986, se dejaron sentir en España con casi un 70% de películas producidas con dinero estatal. El cineasta Andrés Wood considera que esta ley viene a enmendar el actual desconocimiento de los empresarios sobre la rentabilidad que implica, a su juicio, invertir en cine.

Promoción de filmes nacionales en festivales extranjeros: Una gran fortaleza de la Ley Miró fue la promoción del cine hispano a nivel internacional. Sólo en 1983, España ganó unos cuantos premios de importancia; entre ellos, su primer Oscar a la mejor película extranjera por "Volver a empezar".

El apoyo a la distribución de cintas nacionales en festivales extranjeros también será un aspecto central de la fórmula chilena. "Daremos un paso gigantesco. Nunca más las películas chilenas se presentarán en festivales de clase A con una mano por delante y otra por detrás", explica Galaz, en referencia al caso de "La fiebre del loco", en Venecia, o "Taxi para 3", en San Sebastián.

Ardiente paciencia

Éste es el itinerario de la nueva ley de cine:

Julio de 1999: Los directores chilenos presentaron por primera vez una propuesta de ley, después de marchar con un gran carrete de película. El gobierno de Eduardo Frei se había comprometido a enviar la ley al Parlamento. Pero esto no ocurrió. No hubo explicaciones.

Marzo de 2000: Tras la llegada de Ricardo Lagos a la presidencia, una comisión retoma la redacción del texto.

Julio de 2000: El presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Barrueto, recibe una copia del proyecto de Ley de Fomento al Audiovisual en Chile.

Septiembre de 2001: Ignacio Aliaga, jefe del área cine de la División de Cultura, anuncia que entregará al Congreso el Proyecto de ley de fomento del cine.

 

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05/09, El Mercurio.
SECCION CINE DEL PRESENTE:
Andrés Wood Exhibe Hoy "La Fiebre del Loco"

Al teléfono desde Venecia, el director Andrés Wood suena como si tuviera diez mil cosas en la cabeza. Y así es. Hoy se muestra por primera vez su película "La fiebre del loco"; será en una función para la prensa apostada en el Festival de Cine, donde Wood compite en la sección Cine del Presente, paralela a la oficial.

El director ha estado, además, preparando la campaña de prensa de su filme y no ha perdido la oportunidad de ver algunas de las cintas con los que compite: "Vi la película de Marco Bechis ("Hijos") y me gustó mucho. También vi la norteamericana "Thirteen conversations about one thing". En general, las películas están muy buenas, el nivel es alto".

Venecia, el festival de cine más antiguo del mundo, es sin duda el hito más alto dentro de la carrera de este realizador de 36 años, que ya había paseado por otros certámenes cinéfilos con sus anteriores trabajos "El desquite" e "Historias de fútbol", su exitosa ópera prima.

Wood tampoco oculta su nerviosismo ante la primera muestra oficial de su esperada película, que en Chile será estrenada el 4 de octubre. "Esta función es muy importante por lo que vayan a escribir sobre ella", señala. Pero él no asistirá: "Yo fui a la función para la prensa de "Los otros" y había algunos que aplaudían, otros que pifiaban. Se crean bandos. Era un ambiente muy futbolero, cosa que no es así en las funciones para el público, que es muy respetuoso". "La fiebre del loco" será mostrada al público mañana.

Para hoy, en tanto, se espera la llegada a Venecia de la actriz Patricia López, la única del elenco que asistirá a la presentación del filme. López estará porque ella costeó los gastos de su viaje, un dato más de la precariedad promocional en que se encuentran los filmes chilenos que salen a competir en festivales importantes al extranjero.

Wood reconoce que no recibió ayuda alguna de ProChile: "Fue la Dirac (Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería) la que nos aportó lo necesario para el subtitulaje en italiano de la película y mi pasaje de avión".

¿Es poco? "Sí", afirma el realizador pero añade: "No quiero que piensen que aquí estamos desvalidos. Sin duda, entramos en desventaja con las películas grandes. Pero mi caso no es tan grave porque tengo socios, los otros productores del filme (mexicanos y españoles). Lo lamentable del caso es que ProChile no apoyó una película con mucho potencial de exportación. Además, Venecia es una vitrina súper importante".

- ¿Cómo evalúa el papel de ProChile en el último tiempo"

"Ese es un tema delicado, porque lo importante no es criticar por criticar. Lo necesario es crear una política coherente sobre el tema y apoyar a todas las películas por igual. Se tienen que crear líneas de ayuda".

- A diferencia de otras películas, que bombardean los medios con campañas publicitarias mucho tiempo antes de su estreno, "La Fiebre del loco" se ha mantenido en bastante reserva. ¿Por qué?

"Es verdad, y ha sido un poco intencional. No me gusta conversar sobre las películas hasta que no están listas. Me gusta que la gente las vea, que corran por sí solas y entonces hablar de ellas. Es más, el trabajo de prensa de la película se está desarrollando, de manera coordinada, desde hace sólo dos semanas".

El siguiente paso del filme será el Festival de cine de Toronto en la sección Cine Mundial Contemporáneo. Este certamen, pese a no ser competitivo es una ventana para ingresar al mercado norteamericano.


El Día de Mira

Todo sea por el glamour: La actriz norteamericana Mira Sorvino desembarcó en Lido y provocó revuelo. Muy sonriente, Sorvino apareció junto a su novio, el actor Olivier Martinez, para presentar su película "The triumph of love", un drama de época dirigido por Claire Peploe y producido por Bernardo Bertolucci, que compite en la Selección Oficial del Festival.

Otro que llegó a animar las cosas ayer fue el cantante Paul McCartney, productor y protagonista del cortometraje animado "Tuesday". En un arranque de espontaneidad, el ex Beatle utilizó su paraguas de guitarra y coreó junto a los miembros de la prensa unas estrofas de "Yellow submarine".

En un año con pocas favoritas a llevarse el León de Oro, el premio máximo del certamen, la prensa ya aventura algunas candidatas. La más aclamada es la británica "The navigators", de Ken Loach ("Tierra y libertad"). Se dice que también tienen posibilidades "Los otros", de Alejandro Amenábar - el nombre de Nicole Kidman suena fuerte para llevarse la Copa Volpi a la Mejor Actriz- y la mexicana "Y tu mamá también", de Alfonso Cuarón.

Para hoy se espera la llegada del brasileño Walter Salles, realizador de "Estación central", ganador en Festival de Cine de Berlín, que ha generado gran expectativa con su última película, "Abril despedazado".


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04/09, La Tercera.


Rafael Valle M

La noche del domingo, Pablo Perelman se disculpaba ante el público convocado para la clausura del V Festival Internacional de Cine de Valparaíso (ver recuadro). Sobre el escenario del Teatro Municipal de la ciudad, el director se excusó por el "estado indigno" en que se hallaba la película encargada de cerrar el certamen: A la Sombra del Sol, largometraje fechado en 1974 y realizado en conjunto con el cineasta Silvio Caiozzi. Un eslabón perdido del cine chileno, recuperado para la ocasión tras los esfuerzos casi arqueológicos del certamen, que consiguió tres rollos propiedad del coleccionista Byron Cabezas y una cuarto segmento que actualmente atesora el archivo de la Cinemateca Uruguaya. Todos ellos evidenciando el desgaste del color del filme, estrenado en noviembre del 74 en Chile y casi perdido tras la vorágine política y social iniciada a mediados de los '70.
Basada en un hecho real, recreado por la pluma del escritor Waldo Rojas, la cinta muestra a dos forajidos (Alejandro Cohen y Luis Alarcón, magníficos en sus papeles) que, tras huir de la cárcel, llegan hasta el poblado de Caspana. Un caserío perdido en el altiplano chileno que se constituirá en un punto de paso antes del escape definitivo, rumbo a Bolivia. Ahí son recibidos por los lugareños, menos preocupados de hacer preguntas que de dar cobijo a estos foresteros malagestados, a estos bribones sin ley que pagarán la atención con el asesinato y violación de dos lugareñas.
Cercanamente emparentada, por temática, con El Chacal de Nahueltoro (1969), de Miguel Littin, A la Sombra del Sol toma el manual de estilo heredado del neorrealismo italiano. Necesario para dar verosimilitud tanto al tono dramático del relato como al tono documental del mismo: una descripción sin filtros de la vida y costumbres de los habitantes de Caspana. Buena parte de ellos pasan ante la cámara de Jorge Müller -profesional que hoy integra las listas de detenidos desaparecidos- y que se encarga certeramente de retratar los parajes inhóspitos por los que deambulan los protagonistas; casi un espejo del desamparo y el desarraigo con el que caminan por la vida.
A la Sombra del Sol es también un documento fílmico que retrata las obsesiones futuras de sus autores. Por el lado de Perelman (Imagen Latente, Archipiélgo) están la búsqueda interior y exterior, la construcción del destino personal ante un entorno hostil. Por el de Caiozzi aparece el fuerte apego a las tradiciones y las raíces, representado en esta comunidad de hombres nacidos y criados en las alturas que decide hacer justicia con sus manos.
Tal vez la música del filme sea más idónea para una comedia que para este relato de vértices trágicos. Tal vez sea innecesario el tono de reality show -léase Mea Culpa que la obra toma hacia el final-, con las entrevistas a los testigos del hecho original. Pese a ello, A la Sombra del Sol resurge como una gema de brillo inalterado pese al paso del tiempo y como un llamado de atención sobre el estado de nuestro patrimonio fílmico. Lo que le convierte en un ejemplo de dignidad fílmica.
Balance positivo
El V Festival Internacional de Cine de Valparaíso concluyó el domingo con la entrega del premio Santiaguillo y dos millones de pesos para Chi-chi-chi, le-le-le: Martín Vargas de Chile, de Bettina Perut, David Bravo, Iván Osnovikoff y Silvio Caiozzi, ganador de la segunda competencia nacional de documentales. La mención honrosa, en tanto, fue para Imágenes de una Dictadura, de Patricio Henríquez.
A la hora del balance, las palabras de Alfredo Barría, director del evento, fueron positivas y entusiastas: "Hemos sextuplicado nuestro público en relación con versiones anteriores. Esta vez convocamos a más de veinte mil personas, la mayor parte de ellos estudiantes universitarios. Y lo hemos hecho sin transar con el perfil patrimonial que tiene el certamen, lo que nos enorgullece".
Los positivos resultados de esta quinta versión ya permiten hacer planes para la próxima, donde ya se anuncia una completa retrospectiva -con copias en 35 mm- del director ruso Andrei Tarkovski y un ciclo dedicado al cineasta francés Jean Renoir.

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